Pedro C. MartínEFE – REPORTAJES
Farándula
“Los premios son una industria guiada por el dinero”
El famoso Aragorn de “El Señor de los Anillos” estrena ahora “Océanos de fuego”, la historia de un cow-boy fracasado metido en una gran carrera. El actor
norteamericano le da más importancia al favor del público que a los 11 Oscar conseguidos por su anterior película
Viggo Mortensen en el estreno en Los Angeles de Océanos de fuego.
Pedro C. Martín
EFE – REPORTAJES
Neoyorquino de nacimiento, Mortensen, de madre danesa, se crió en realidad en diversos países latinos, entre ellos Argentina y Venezuela, por lo que entiende y habla español a la perfección. De hecho, le gusta practicar en este idioma tanto como tomar mate, la típica infusión porteña.
Después de darse a conocer para el gran público con “El Señor de los Anillos”, reconoce que la fama le ha dado más oportunidades en el mundo del cine, y fruto de ella es su trabajo en “Océanos de fuego”, dirigida por Joe Johston.
En esta película interpreta a Frank T. Hopkins, un antiguo vaquero que en su día fue considerado una leyenda viva y que intenta reverdecer laureles cuando, a lomos de su potro Hidalgo, se convierte en el primer americano al que invitan a participar en el Océano de Fuego, una titánica carrera de supervivencia con un recorrido de 4,800 kilómetros por el inhóspito desierto de Arabia.
Mortensen define a su personaje como “un excluido”, y añade: “Es un cowboy que nunca ha salido de su ambiente y ahora tiene que enfrentarse a una carrera de 4,800 kilómetros por el desierto de Arabia. No sabe si estará a la altura. Se encuentra en un momento de su vida en el que no le queda ni un ápice de la arrogancia o la confianza en sí mismo que pudo haber tenido en el pasado. Lo único con lo que puede contar es su experiencia con su caballo”.
EXPERTO JINETE
A Mortensen le sedujo el factor “David contra Goliat” de la historia: “Nadie apuesta por él. Su caballo Hidalgo parece un perrito comparado con los magníficos caballos árabes, un pony al lado de unos fabulosos corceles. Sin embargo, aunque la carrera representa su redención, ganar no es lo que más le importa, le basta con el simple hecho de participar”.
El actor nos lo explica: “Al final de la película, te das cuenta que las diferencias culturales y lo lejos que estén ciertos lugares no tiene importancia, porque los seres humanos tenemos mucho más en común de lo que creemos”.
Otro de los factores que convenció a Mortensen fue la oportunidad de trabajar con el legendario actor Omar Sharif, que encarna a Sheikh Riyadh.
“Rodamos en algunas de las localizaciones en las que rodó `Lawrence de Arabia´ hace cuarenta años con Peter O’Toole”, señala Mortensen. “Tiene muy buena memoria y cuenta unas anécdotas magníficas. En cada sitio que íbamos tenía una anécdota que contar sobre aquella mítica película. Es un actor fabuloso”, comenta.
El trabajo con los caballos en el desierto de Marruecos, donde se rodó gran parte de la película, no le supuso a Mortensen ninguna dificultad extraordinaria: “Monto a caballo desde niño, pero desde que tenía diez años no había practicado mucho. Sin embargo, a causa de `El Señor de los Anillos´ he montado mucho últimamente”.
Viggo Mortensen está considerado un actor versátil, acostumbrado a encarnar psicóticos, asesinos y seres tortuosos, antes de encarnar a Aragorn, el héroe por antonomasia. “Me gusta que digan de mí que soy versátil -dice- porque lo otro forma parte del éxito de `El Señor de los Anillos`. Todos, excepto Liv Tyler, Catte Blanchett o Ian McKellen, éramos prácticamente desconocidos, y para algunos era su primer papel y ahora a todos nosotros nos va bien profesionalmente, de momento”.
EL PÚBLICO, LO IMPORTANTE
Tal vez por eso, a Viggo Mortensen, Aragorn en la trilogía “El Señor de los Anillos” le dejan frío los once Oscar ganados por la última entrega de la saga. Cree que el reconocimiento del público y la crítica eran suficientes, además, los Oscar, asegura, “son una industria satélite, guiada por el dinero y al margen del trabajo de un equipo”.
“Los Oscar —señaló— son el reconocimiento a un buen trabajo, pero con la cantidad de gente que vio la película y las buenas críticas cosechadas era suficiente reconocimiento. No era necesario ganar ni once ni dos Oscar, pero estoy contento por el equipo y por Peter Jackson (el director de la saga), que dedicó ocho años de su vida a este proyecto”.
“Las estatuillas —añadió— no son sólo de quienes las ganaron, de quienes las tienen en las manos, sino de todo el equipo y del pueblo de Nueva Zelanda, que nos apoyó antes de que nadie nos conociera. Pero los premios son una industria satélite, guiada por el dinero y al margen del trabajo de actores y cineastas, al margen del equipo”.
Lleva la popularidad como puede: “Tiene cosas extrañas, depende de cómo se lo tome cada uno. Te tienes que acostumbrar, por ejemplo, a que la gente te pare por la calle creyendo conocerte bien, pero bueno, eso creo que ya pasó”.
Su dominio del español le permitió rodar en España varias películas como “Gimlet”, de José Luis Acosta, o “La pistola de mi hermano”, de Ray Loriga.
De cara al futuro, las elecciones de Mortensen —un hombre que publica libros de poesía, pinta y expone fotografías— en el mundo del cine dependerán, dice, “de encontrar cuentos interesantes y desafiantes. Y si no los encuentro, espero que, con un poco de suerte, me encuentren ellos a mí. No me importa el tamaño del filme, ni el presupuesto, ni la duración del rodaje”.
SU NUEVO PERSONAJE
Dice que eligió “Océanos de fuego” por estar situada a finales del siglo XIX, “cuando acaba el salvaje Oeste y comienzan los mitos”, mitos como el personaje que encarna. Un personaje con el que tiene en común la curiosidad por otras culturas y su amor por los caballos.
Viggo se compró dos en Nueva Zelanda, durante el rodaje de “El Señor de los Anillos” y ahora hizo lo mismo con el caballo protagonista de “Océanos de fuego”.
Durante el rodaje de esta película y como había hecho en algún caso en Nueva Zelanda, Viggo Mortensen dormía en pleno desierto, acompañado sólo por el “silencio total” del lugar y subiéndose, de vez en cuando, a una pequeña loma para hablar por teléfono con Estados Unidos, donde promocionaba “Las dos torres”, la segunda entrega de la saga de Tolkien.
“¿Que si tengo los pies en la tierra? Pues precisamente eso no, porque llevo desde septiembre viajando con la promoción de `El Señor de los Anillos` y `Océanos de fuego` y me quedan dos meses más. No tengo mucho tiempo ni de pasear”.
Viggo Mortensen será, con toda probabilidad, la encarnación de “El capitán Alatristre” en la adaptación al cine de la obra de Arturo Pérez Reverte, que llevará a cabo el director español Agustín Díaz Yanes, junto al actor mexicano Gael García Bernal.
“Creo que lo haré, y ojalá me perdonen los españoles, me gusta por el personaje y por el período histórico que describe, los tiempos del imperio español, que me hace pensar en el imperio americano actual. Ya me he leído el guión y las novelas y ahora estoy empezando a investigar sobre el siglo de Oro español”, concluye. ![]()