Dos jóvenes heridos esperan atención médica en la estación madrileña de Atocha.

España vive su 11-M

Freddy Potoy Rosales MADRID, ESPAÑA.- El número 11 parece convertirse en un número “maldito”. Primero fue el 11 de septiembre del 2001 cuando los terroristas de Al Qaeda, dirigida por Osama Bin Laden estrellaron dos aviones en las Torres Gemelas, en el World Trade Center de Nueva York, Estados Unidos. Ahora le ha tocado sufrir […]

Freddy Potoy Rosales

MADRID, ESPAÑA.- El número 11 parece convertirse en un número “maldito”. Primero fue el 11 de septiembre del 2001 cuando los terroristas de Al Qaeda, dirigida por Osama Bin Laden estrellaron dos aviones en las Torres Gemelas, en el World Trade Center de Nueva York, Estados Unidos. Ahora le ha tocado sufrir en carne propia un atentado terrorista el 11 de marzo del 2004 a Madrid, España.

El atentado terrorista atribuido a ETA en esta capital, que ha dejado 192 muertos y más de 1,400 heridos, causó consternación, dolor e indignación en los españoles que parecen decididos a castigar al terrorismo con su voto en las elecciones del próximo domingo, donde se espera que gane el gobernante Partido Popular (PP)

Durante todo el día de ayer trabajaban intensamente entre 80 y 100 forenses y especialistas de la policía científica española identificando cadáveres en los centros asistenciales, cuyos resultados podrían estar hoy al mediodía.

“No hay categorías en nuestro cerebro para integrar una carnicería de estas proporciones”, apuntó Joseph Ramoneda, en el diario El País.

Mientras tanto, sicólogos y asistentes sociales atendían a familiares y pacientes heridos por las explosiones. Los familiares de los muertos buscaban desesperadamente a sus parientes entre los amasijos de hierro calcinados. Algunos no sabían qué hacer y se soltaban en llantos o se desvanecían cuando miraban cuerpos sin cabezas, sin brazos o sin piernas en medio de los trenes.

“Había un chico que cogía el tren todos los días, estaba sentado, pero sin cabeza”, dijo una señora de unos 50 años, mientras se limpiaba varias gotas de sangre que salpicaron su cara.

La imagen desoladora de la muerte se podía observar en los cuerpos calcinados, decapitados y en las decenas de costillas humanas esparcidas en las orillas de los rieles. Anoche se realizaban misas en distintas iglesias del país por las víctimas de las explosiones, mientras en otros lugares habían manifestaciones en contra del hecho sangriento atribuido a ETA con el posible apoyo de Al Qaeda.

La opinión pública española y el resto de Europa estaba estremecida. Los medios de información digitales, las empresas telefónicas, los hoteles y la línea aérea Iberia pusieron a disposición sus recursos para ayudar en esta tragedia.

A la una y treinta de la mañana de hoy viernes, el periódico La Razón titulaba en su portada “11-M”; El País “Infierno terroristas en Madrid”; el ABC tituló “Asesinadas 200 personas en una matanza terrorista en Madrid” y El Mundo “El día de la infamia”.

UNA NICA EN MADRID

Alejandra Saborío Robelo, una joven nicaragüense que estudia en Madrid y que vive a tres calles de la estación Atocha, dice haber escuchado las sirenas de ambulancias que no dejaban de pasar por la zona donde vive.

“Estoy sin palabras. Esto es aterrador. Antes consideraba Madrid un lugar seguro. Realmente lo era, hasta ayer”, lamentó.

Saborío dijo que al salir a la calle encontró el ambiente madrileño convertido en un caos.

“Los hospitales colapsaron, gente en las calles buscando a sus familias. El pabellón sexto del recinto Juan Carlos I, donde se realizan todas las ferias de Madrid, desempeñó las funciones de morgue improvisada”, relató.

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