Los dueños de las viviendas quedaron únicamente con la ropa que llevaban puesta, ya que las llamas lo devoraron todo.

Fuego devora viviendas

Silvia González SilesCORRESPONSAL/Jinotega Ropa, camas y varios electrodomésticos de mucho valor fueron devorados por las llamas de un incendio que se produjo este jueves en una vivienda, en el barrio Germán Pómares, de Jinotega. Aparentemente el siniestro empezó en la humilde vivienda del señor Benito Galo, a eso de las 10:30 a.m., pero la rapidez […]

Silvia González SilesCORRESPONSAL/Jinotega

Ropa, camas y varios electrodomésticos de mucho valor fueron devorados por las llamas de un incendio que se produjo este jueves en una vivienda, en el barrio Germán Pómares, de Jinotega.

Aparentemente el siniestro empezó en la humilde vivienda del señor Benito Galo, a eso de las 10:30 a.m., pero la rapidez con que se extendieron las llamas provocó que se trasladaran hasta el inmueble de la señora Melba Bustamante, produciéndose la destrucción de todas sus pertenencias y la parte trasera de la casa.

Según doña Melba Bustamante, en la casa se encontraban dos de sus menores hijos viendo televisión, y ella estaba haciendo la comida, cuando de pronto escucharon un estruendo en la parte trasera del zinc, pero hicieron caso omiso pensando que no era nada importante.

Más tarde, dijo haber enviado a uno de sus hijos a bañarse y éste le avisó que la casa vecina y la de ellos ardían en llamas, por lo que en la desesperación sólo buscó cómo salvar la vida de sus dos hijos y salirse lo más pronto posible ya que las llamas se extendían rápidamente acabando con todo lo que encontraba a su paso.

“No sabe cómo me siento, si bien es cierto que salvamos nuestras vidas le rindo gracias a Dios, pero he perdido todo lo que me ha costado tanto”, manifestó llorando y muy nerviosa.

Durante la emergencia los vecinos no dudaron en llamar al Cuerpo de Bomberos y a la Policía, quienes de inmediato se hicieron presentes para tratar de sofocar el incendio que amenazaba con trasladarse a otras casas y que devoró todo.

Otro de los afectados es el señor Benito Galo, a quien no le quedaron ni las paredes de lo que fue su hogar, pues estaba construido de madera y con mucha facilidad las llamas lo devoraron, quedándose él y su hija completamente en la calle.

“Yo no me encontraba en la casa, andaba en la Policía porque tenía una orden de captura, cuando me avisaron lo que había ocurrido”, dijo llorando desconsoladamente al ver lo que era su hogar en cenizas.

Miembros del Benemérito Cuerpo de Bomberos y la Policía llegaron con sus unidades contra incendios minutos después, a concluir el trabajo que habían iniciado los preocupados vecinos.

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