Nicaragua tiene demasiadas oscilaciones en salud

Para la directora de la OMS/OPS, Mirta Roses Periago, Nicaragua ha logrado muchos avances beneficiosos para el sector salud y por consiguiente para el pueblo en general. Sin embargo, asegura que los gobiernos deben dar continuidad a las políticas establecidas por sus antecesores e invertir en materia de salud para evitar oscilaciones que impidan el […]

  • Para la directora de la OMS/OPS, Mirta Roses Periago, Nicaragua ha logrado muchos avances beneficiosos para el sector salud y por consiguiente para el pueblo en general. Sin embargo, asegura que los gobiernos deben dar continuidad a las políticas establecidas por sus antecesores e invertir en materia de salud para evitar oscilaciones que impidan el desarrollo.

Roberto Pérez Solís

Se presentó ante nosotros un poco apresurada. Vestida de traje color rosado chicha y una blusa negra, sin prendas lujosas en su cuello; sólo un sencillo reloj en su mano izquierda para medir el tiempo. De piel blanca y con lentes que esconden un poco el verde de sus ojos, la doctora Mirta Roses Periago, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), antes de iniciar la entrevista, en uno de los salones del Hotel Intercontinental Managua, trata de disculparse diciendo: “Es que tengo una entrevista con el Presidente”. Por si esto queda en duda fue confirmada por la directora de Comunicación de la OPS Nicaragua, Vilma Gutiérrez, quien estuvo presente en la entrevista.

Roses Periago llegó al país en las primeras horas de la mañana del lunes y desde que pisó tierra nicaragüense su agenda será apretada hasta el viernes que parta del país. El lunes participó en el lanzamiento del Sistema de Enfoque de Género de las Naciones Unidas. Después llegó a la Asamblea Nacional para ser condecorada con la Orden Pedro Joaquín Chamorro Cardenal en grado Gran Oficial. Minutos más tarde presidió una conferencia sobre Enfermería y Atención Primaria en Salud. La entrevista con LA PRENSA sería en un breve receso en su ajetreada rutina del día, pues además de la entrevista con el mandatario nicaragüense, la esperaban otras dos actividades por la noche.

De hablar sencillo, sin usar frases rebuscadas y mostrando en ciertos momentos de la entrevista su buen sentido del humor, la doctora Roses Periago dijo que Nicaragua seguirá siendo “prioridad para la OPS”, pero deberá terminar con las “oscilaciones” que afectan al sistema sanitario. Para ella, a pesar de que no existen los recursos financieros suficientes, nuestro país tiene la oportunidad de avanzar un poco más en materia de salud ahora que forma parte de la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC por sus siglas en inglés).

¿Su visita a Nicaragua puede interpretarse como una señal de que el país sigue siendo prioritario para la OPS u obedece más a una simple visita protocolaria?

—No, no. La visita oficial mía se debe a que estoy recorriendo y tratando de cumplir con los cinco países prioritarios para la OPS. Son los países con indicadores más desfavorables, he estado en Bolivia, Guyana, Nicaragua, después voy a Haití y a Guatemala.

Si seguimos siendo prioridad para ustedes ¿significa que continuarán apoyando al país en los diversos programas que buscan mejorar las salud del nicaragüense?

—Sí, definitivamente. Nosotros estamos muy comprometidos con el trabajo en Nicaragua, pero además estamos acelerando, intensificando la cooperación técnica en los países priorizados. Pensamos verdaderamente que para las metas del milenio son precisamente esos países prioritarios del continente los que tienen que hacer realmente un avance significativo en beneficio de sus poblaciones más desfavorecidas.

Quiere decir que dan mucha continuidad a lo que aquí se hace. ¿Nicaragua va en el camino correcto para lograr avances o le hace falta un mayor empuje?

—Nosotros venimos trabajando con Nicaragua desde hace varias décadas y hemos visto avances en los indicadores de salud, pero también tenemos dos problemas fundamentales. Uno de ellos es la falta de continuidad a las políticas sociales, que no es exclusivo de Nicaragua, porque tenemos países donde ha habido inclusive mucho más rotación de ministros, pero la falta de continuidad en las políticas públicas es importante porque si no, no se ven los resultados. Hay muchos cambios y cada administración revisa todo e intenta buscar un rumbo diferente y a veces en la salud lo que hay que hacer es afianzar los logros sin cambiar nada.

¿Y cuál sería el segundo problema

que también afecta al país?

—Está el tema del financiamiento. Hay países en los cuales tenemos un promedio regional más o menos de un seis por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) dedicado a la salud en los presupuestos públicos nacionales, pero hay países que están muy por debajo y tienen una gran dependencia de la cooperación externa que no se asegura siempre. La continuidad política y el financiamiento son dos asuntos fundamentales que hacen que los avances no se consoliden.

¿Conociendo estos problemas ustedes como OPS han considerado como solución ayudar con mayor financiamiento económico?

—Nosotros no somos una agencia de cooperación financiera, somos fundamentalmente una agencia de cooperación técnica, sin embargo movilizamos alrededor de seis millones de dólares por bienio y tenemos proyectos específicos con donantes como los países Nórdicos, el Reino Unido, Holanda, Estados Unidos y Canadá. Pero el grueso de nuestro esfuerzo está en ayudar a los países a fortalecer sus instituciones y movilizar otros recursos, manejar inclusive los otros recursos que vienen por otros frentes como está ocurriendo ahora con la aprobación exitosa de los Proyectos del Fondo Global. Pero hay también que fortalecer la capacidad institucional, del Ministerio de Salud, de todas las instituciones participantes y que se ejecuten los proyectos.

¿Para usted, el Ministerio de Salud y el resto de instituciones están trabajando para mejorar las condiciones sanitarias

de los pobladores?

—Diría que realmente han venido trabajando fuerte, inclusive para superar estos problemas de continuidad política. Con la asamblea legislativa se ha aprobado la Ley de Salud, de Lactancia Materna, del VIH/sida y eso es importante porque la legislación afianza los logros. Por otro lado hay un entusiasmo por fortalecer el sistema de salud, revisar los procesos administrativos, procesos de sistema de información, sistema de compras de medicinas, de financiamiento y supervisión de personal que creemos que van a dar buenos resultados.

Usted dice que se está trabajando de buena manera. Si le pidiera que calificara al sistema de salud nacional, ¿cuánto le daría en escala del uno al 10?

—Ríe por un momento. Yo le diría que tiene demasiadas oscilaciones, es decir, hay momentos en que se logran excelentes resultados y después vienen algunos años donde se decae y eso a veces no se da dentro de todo el sistema. A veces un programa anda bien y otro no, todos los países que están en una situación desfavorable y los otros prioritarios que tienen una población en situación de pobreza extrema tan alta, tienen que hacer hasta cuatro veces más que lo que hacen los demás para poder dar esos resultados, hay que redoblar los esfuerzos.

Pero esos esfuerzos muchas veces empiezan porque exista voluntad política de los gobiernos de turno para tratar de mejorar el sistema de salud y eso es algo que aquí muchas veces ha hecho falta.

—Bueno, nosotros trabajamos mucho en fortalecer la atención primaria, porque pensamos que la participación social que se logra en esos niveles es una garantía de que la presión, la demanda y la expresión de las necesidades de la sociedad civil también generan. Por otra parte, esa voluntad política que hace falta. El tema es como sociedad en su conjunto, identificar que la salud es un motor para el desarrollo y estar entre todos dispuestos a asignar más recursos para contar con un capital humano más calificado, más saludable, más productivo que sea de beneficio para toda la nación.

Precisamente por la falta de voluntad política que le decía, hay gobiernos que miran la inversión en la salud como un gasto y no como un beneficio.

—Pero por eso no logran hacer una estabilidad al crecimiento económico e inclusive de la gobernabilidad política y esperemos que aprendan. Hay países que tienen una inversión sostenida en salud y educación histórica como Costa Rica, Uruguay y Cuba, Canadá, Chile, ellos tienen una mejor distribución de sus recursos y como sociedad le dan una prioridad al mantenimiento de su sistema único de salud, eso los vuelve más resistentes a los embates y a las crisis porque no es que esos países no tengan crisis, pero la crisis impacta menos a la población.

Sin embargo, la mayoría de los países que me mencionó tienen mayores presupuestos que el nuestro. Aquí el ministro de Salud, José Antonio Alvarado, se queja de que el presupuesto que tiene es el mismo desde los años sesenta.

—Claro que con estas condiciones es muy difícil lograr avances, pero creo que con el hecho que estén involucrados en este paquete de reducción de pobreza y de la deuda externa, le da al país una oportunidad de llegar a un acuerdo con la Cooperación Internacional que combine la condonación de la deuda con mayor inversión social y a través de esa solidaridad internacional pudiera haber un cambio. Hemos visto en países del Asia, los llamados tigres asiáticos, que cuando se producen esas inversiones sociales en las gentes, el impacto sobre el crecimiento económico se produce en pocos años y genera entonces un círculo virtuoso en vez de vicioso en el que está la pobreza ahora.

Hay que hacer políticas públicas dirigidas expresamente a las poblaciones más marginadas, más vulnerables, con un buen sistema de información se deben escoger cuáles son los grupos poblacionales y los municipios más rezagados y hacer la inversión allí.

¿Vamos por buen rumbo, aunque todavía nos haga falta mucho por hacer?

—Pienso que van por buen camino y lo más importante es no destruir los logros alcanzados, sino protegerlos como base de una aceleración que es necesario.

20 AÑOS EN LA OPS

Mirta Roses Periago, de nacionalidad argentina, es médica cirujana de la Universidad Nacional de Córdoba y obtuvo un diploma en Salud Pública con orientación en Epidemiología.

Se incorporó a la OPS/OMS en 1984 como coordinadora de la Unidad de Epidemiología del Centro de Epidemiología con sede en Trinidad y Tobago. En 1995 asumió el cargo de subdirectora de la OPS, integrando el grupo de subdirectores de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En septiembre del 2002 fue elegida por los países de las Américas como directora de la OPS, cargo que desempeña en la actualidad.

Tiene 59 años de edad y más de 31 de estar casada con Antonio Periago, con quien procreó cuatro hijos, tres mujeres y un varón, todos profesionales.

Elogios

Cuando se realizó la entrevista, la doctora Mirta Roses Periago todavía no había viajado a la ciudad de León a recibir el título Honoris Causa de parte de las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua. Sin embargo, tuvo tiempo para elogiar a la mujer nicaragüense.

No he salido de Managua, pero una de las cosas que vi, porque hoy (el pasado lunes) es el Día Internacional de la Mujer, es que la mujer nicaragüense sigue siendo muy participativa y batalladora y eso siempre augura un bien, expresó Roses Periago.

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