AP YLA PRENSA
SAN SALVADOR.- La campaña electoral salvadoreña está en lo fino y en la recta final, y las acusaciones para desacreditar al adversario son el pan de cada día.
El fin de semana, los dos partidos más grandes de El Salvador, el oficialista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y el opositor Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) denunciaron respectivamente que el otro se quiere robar las elecciones y hacer trampas.
El empresario de radio, Tony Saca, de Arena, encabeza las preferencias de voto, según las encuestas. Arena está en el Gobierno desde 1989 tras el triunfo del ex presidente Alfredo Cristiani. Detrás de Saca, se encuentra el líder comunista Schafik Handal.
La campaña electoral se caracterizó el fin de semana por acusaciones entre los principales partidos políticos sobre planes de disturbios el día de las votaciones.
Los casos fueron denunciados por los candidatos y dirigentes ambas agrupaciones.
“Todo señala que habrá disturbios y que serán organizados por el FMLN”, dijo en declaraciones publicadas el domingo en El Diario de Hoy, el director de asuntos políticos de Arena, César Funes.
Handal, abanderado del FMLN, acusó a Arena de preparar “una trampa” el día de las votaciones, consistente en el robo de las urnas para “cambiar el contenido de las papeletas”.
Unos 3.4 millones de ciudadanos están aptos para votar en los comicios presidenciales del 21 de marzo próximo. La población salvadoreña sobrepasa los 6 millones de habitantes.