Gustavo Miranda Jirón
Si el FSLN nada tiene que ver con el asesinato de Carlos Guadamuz, sus dirigentes tienen la obligación más que nadie de exigir a la Policía que dé con el paradero del o de los actores intelectuales.
Pero si de la investigación policial (o de la Fiscalía) se encontrara algún nexo con el partido sandinista, puedo asegurar con toda certeza que fracasarían todas sus futuras participaciones en contiendas electorales, porque ni con sus simpatizantes contarían.