Roberto CarzolaEFE – Reportajes
Farándula
Macaulay Culkin a la televisión
El que fuera niño prodigio de la película “Solo en casa” prueba ahora suerte en la
televisión con la serie “Foster Hall”
Culkin prueba suerte ahora en televisión.
Roberto Carzola
EFE – Reportajes
A sus 23 años, Macaulay Culkin ha iniciado el rodaje de la serie televisiva Foster Hall. “Estoy ilusionado con este trabajo —dice— porque, aunque he trabajado algo en este medio no lo domino como el cine. La televisión entra en todos los rincones del mundo, y aquéllos que han pensado que me había retirado, se enterarán que sigo vigente, que cada día me siento más orgulloso de ser actor”.
En Foster Hall, encarna a un muchacho que se reencuentra con su hermana después de haber estado separados durante la niñez. “Está basada en un hecho real. Es muy humana y quizá por primera vez, se verá a través de la pequeña pantalla un argumento con un lenguaje poético”, dice el joven actor.
Después de una larga pausa cinematográfica, acaba de presentar en el Festival de Cine de Sundance, creado por Robert Redford, su última película Sabed, rodada en 2003, en la que comparte reparto con Mandy Moore, Jena Malone y Eva Amurri, hija de Susan Sarandon.
“Se trata de una comedia adolescente que se enfrenta a temas pocas veces tratados por esta clase de género, como los embarazos no deseados, el fanatismo y la homosexualidad”, puntualizó Macaulay.
Ello no significa que haya estado inactivo, puesto que además ha realizado varias giras teatrales por Inglaterra y Estados Unidos.
No reniega de haber sido un niño prodigio. “Nunca me sentí traumatizado porque no me obligaban, al contrario, me divertía. Para mí ir al estudio a rodar era una fiesta. Aunque fui un niño obediente, nunca me sentí apabullado por los mayores. Si volviera a ser niño haría lo mismo. Cursé mis estudios de sexto de EGB en el Colegio religioso Sant Joseph de Nueva York, y cuando tenía rodaje, mi profesor se trasladaba al plató para que pudiera compaginar mis estudios con el trabajo de actor. Mejor no me lo podían poner”.
Durante el tiempo que dure la serie que ya ha comenzado a grabar, no aceptará ningún otro proyecto. “Prefiero entregarme a un solo trabajo. No creo que se pueda rendir lo suficiente cuando se hace cine, teatro y televisión al mismo tiempo. Quiero dedicarme a crear el personaje que ahora me toca interpretar. Soy muy exigente con mi propio trabajo, lo que me permite serlo con el de los compañeros de reparto”, añadió.
BECADO A LOS CUATRO AÑOS
Nació el 26 de agosto de 1980 en Nueva York, ciudad que ama y de la que no puede permanecer alejado demasiado tiempo. “Mis padres me pusieron el nombre de Macaulay como homenaje al historiador británico Thomas Barbigton Macaulay”.
Sus padres, Christopher Culkin y Patricia Bentrup, trajeron al mundo 7 hijos, Kieran, Christian, Rory, Quinn, Dakota, Shane y el propio Macaulay.
“Todos mis hermanos han trabajado en el cine, pero el primero fui yo (que soy el tercero de los 7). A los dos años ya demostraba que tenía condiciones para la actuación. Era yo el que ponía de cabeza nuestra casa improvisando escenarios y convirtiéndola en la pista de un circo”, recuerda.
A los 4 años le concedieron la beca Harkness de Danza en el centro de MICA en la ciudad de los rascacielos. A la vez asistía a la escuela de ballet de George Balanchine donde demostró sus condiciones de bailarín clásico en la versión de Cascanueces que el Ballet de Nueva York presentó en el Lincoln Center.
Debutó en el teatro con la obra The nuteracker (“El cascanueces”), en 1984, obra que se repuso en 1988, encarnando el mismo personaje de Fritz, y, en 1990, volvió para darle vida al personaje de El príncipe cascanueces, que posteriormente protagonizó en el cine.
Además actuó en otras obras teatrales como Bach babies y Afterschool special. Debutó en el cine en 1987 con la película Rocket Gibraltar, encarnando al nieto de Burt Lancaster. En la década de los ochenta participó en otros tres filmes: Amores compartidos, Nacido el 4 de julio (haciendo el hermano de Ton Cruise), y Solos con nuestro tío.
NO LE GUSTA PERDER EL TIEMPO
Tenía 7 años cuando fue el protagonista absoluto en la pieza teatral Búster B. And Olivia, que la dramaturga Shirley Kaplan escribió especialmente para él.
Macaulay posee una cultura sorprendente en un hombre de 23 años. Y es que la lectura ha sido la segunda pasión de su vida. “Si la gente supiera todo lo que aporta la lectura de un buen libro, comprenderían que la soledad no existe que, aparte del perro, el mejor amigo del hombre es un libro”.
No le gusta perder el tiempo. Aunque también es divertido y tiene amigos con los que sale a tomar alguna copa, no es partidario de grandes grupos ni de asistir a fiestas en las que no se pueda conversar con personas que aporten algo interesante.
“La vida nos ofrece cosas maravillosas y tenemos que disponer de tiempo para disfrutarlas. El tiempo es nuestra mayor fortuna”.
Los noventa los inició con Solo en casa, dando vida al personaje de Kevin McCallister, una criatura al que su familia deja olvidado al iniciar un precipitado viaje de tres días a París, y que defiende su hogar del ataque de dos ladrones. Fue el filme que lo convirtió en una estrella universal.
Aquel niño prodigio revolucionó no sólo el mundo infantil, sino el de los mayores, ya que millones de madres soñaron con tener un hijo como él. Marcó modas. Sus travesuras fueron imitadas por criaturas de su edad, y se comercializaron decenas de productos con su imagen: portadas de carpetas escolares, libretas, lápices, mochilas, etc., lo que significó otra forma de aumentar su ya suculenta cuenta bancaria.
Y es que Solo en casa se convirtió en la tercera película más taquillera de la década entonces, por detrás de ET y La guerra de las galaxias. Por su trabajo fue candidato al Globo de Oro al mejor actor cómico de 1990.
En noviembre de 1991, se estrenó My girl, en la que interpretó su primer papel dramático, y donde dio su primer beso cinematográfico a su compañera Anna Chlumsky. Tras el estreno en Estados Unidos, viajó a España, donde inició una gira por Europa para promocionarla.
La segunda parte de Solo en casa se estrenó a finales de 1992, recaudando 32 millones de dólares a la segunda semana; en esta secuela, el actor adolescente tuvo una participación del 10 por ciento en los beneficios. A partir de entonces, está considerado uno de los niños más ricos de EE.UU.
Las multinacionales como Coca-Cola, Reebok y McDonalds, lo convirtieron en modelo exclusivo de su propaganda pagándole astronómicas sumas de dinero, como nunca se le había pagado a un niño.
En su última película antes de ausentarse por un tiempo de la gran pantalla, My good son, interpreta a un niño con problemas mentales que se traslada a vivir con su tío después de perder a su familia.
SUS PELÍCULAS MÁS RECIENTES
Macaulay Culkin fue en varón lo que fue en su época Shirley Temple, con la diferencia de que nada suyo resultaba almibarado y cursi como en la niña actriz.
Su padre, Christopher Culkin, de origen irlandés, fue actor de teatro, pero sin suerte, y decidió convertirse en representantes artístico, figurando como cliente sus propios hijos. Incluso se llegó a publicar que entre el famoso actor y su padre, las cosas no funcionaban bien a nivel económico.
Según la revista de cine Premiere, Culkin es uno de los cien personajes más poderosos de Hollywood, situándole en el puesto cincuenta y tres, por encima de Robert Redford, Francis Ford Coppola y Spile Lee.
Su filmografía está compuesta por 15 títulos. Suma que espera aumentar porque el cine sigue siendo muy importante para él.
Sus amigos le llaman Mac. Sus hobbyes son el baloncesto, ajedrez, las cartas, video juegos y la música. Entre sus mejores amigos están Michael Jackson, Christina Ricci y Elijah Wood.
“Creo en la amistad. Todavía no he conocido a un amigo que me haya defraudado. Tengo pocos, pero son excelentes personas y grandes artistas”.
Aunque Culkin acumuló una fortuna de más de 60 millones de dólares, todo en su vida no ha sido un lecho de rosas, puesto que a finales de los noventa tuvo que afrontar una serie de problemas, incluidos la dura batalla legal entre su padres —que nunca se casaron a pesar de tener siete hijos— iniciaron la batalla legal por la custodia del menor; y un incendio en su apartamento, en diciembre de 1998, en que murieron cuatro personas, y del que milagrosamente pudo escapar junto a sus hermanos y su madre.
MUCHOS PROBLEMAS FAMILIARES
En abril de 1997, un juez de Nueva York ordenó la detención de su padre, Christopher Culkin, de 51 años, por no haber comparecido en una audiencia por la demanda presentada contra él por haber atacado al fotógrafo Andy Uzzle, del periódico New York Post, cuando intentaba fotografiarlo a la salida de su apartamento en Manhattan. La semana anterior, Culkin había perdido la custodia de sus siete hijos, incluido Macaulay.
El fotógrafo denunció a la policía que Culkin le tomó por el cuello y le golpeó en la cara, dejándole con temporales problemas de visión en un ojo.
Christopher Culkin se vio obligado a renunciar a la lucha por la custodia de sus hijos, por lo que un juez de Nueva York los confió a su madre, Patricia Brentrup, quien, a partir de entonces, se encargó de administrar la fortuna de Macaulay hasta que éste cumplió la mayoría de edad.
“Fueron unos años terribles para toda la familia”, confesó el joven, pero en medio de aquel verdadero “torbellino”, encontró refugio en la actriz Rachel Miner, con quien se casó el 21 de junio de 1998.
Pero, tras dos años de matrimonio, el actor se quedó “solo en casa”, ya que se separaron. ![]()