Como Juigalpa no hay igual
Gabriel Alejandro Martínez Mairena
Como Juigalpa no hay igual
Gabriel Alejandro Martínez Mairena
(Oda a Juigalpa)
Los sentidos son imperfectos
no muestran toda la realidad,
por eso existe la espiritualidad,
para sentir todo lo demás.
Hoy Managua se engrandece
por ser del país la capital,
pero en grandeza a mí me parece
que como mi Juigalpa no hay igual.
Si en sus calles tú caminas
y no dejas de pensar;
lo que las piedras dirían
si te pudieran hablar.
Ven conmigo yo te muestro
que tengo un legado especial,
porque soy un chontaleño
hijo del cacique Chontal.
Crecí entre potreros y llanos,
cordilleras sentadas en oro,
cruzados por caminos floreados
cubiertos por estatuas de oro.
Poseo gloria, pasado y orgullo
y a nadie tengo que envidiar,
pues es a mí a quien acuden
para mis ídolos prestar.
Llamaste a mi padre bárbaro,
mas la verdad se hace brillar,
al museo de don Gregorio
es donde te voy a llevar.
Caupolicán sí era grande,
los de Arauco dicen la verdad,
pero mi padre dio su vida
antes que dar su libertad.
Grandes hombres han surgido
e ilustres mujeres también;
un Gregorio comprometido
con el arte, la verdad y el bien.
Y una estrella se levanta
como el lucero vespertino,
fue mujer de la América
nació del seno juigalpino.
Es la lumbre de Chontales
una antorcha que no cesa,
enseñar que somos iguales
siempre ha sido su promesa.
Mis hermanos donde vayan
son dignos representantes
de Chontales para Nicaragua
los mejores estudiantes.
Y del arte no me quejo
con Da Vinci rivaliza,
si hasta nosotros tenemos
nuestra propia “Mona lisa”.
La leche y la ganadería
es nuestra mayor producción,
pero el oro, el arte y la arqueología
tienen también gran mención.
Las cosas han cambiado,
ahora vivo en la ciudad,
pero aún corro por los llanos
amando la libertad
y amo: “mi gloria, mi pasado y mi tierra”,
hasta que de Dios sea la voluntad. ![]()