El Doctor Foad Hassan Morales, neurólogo pediatra, impartió la conferencia Aportes al conocimiento sobre el trastorno por déficit de atención e hiperactividad en niños y adolescentes.

Ojo con niños hiperactivos

Si los niños hiperactivos no son tratados a tiempo pueden presentar fracasos escolares y personalidades antisociales Arlen Pérez [email protected] Los niños con problemas de comportamientos, inquietos, que no obedecen, cambian de actividad constantemente sin finalizar las tareas y con problemas en clases, pueden padecer de trastorno por déficit de atención e hiperactividad que de no […]

  • Si los niños hiperactivos no son tratados a tiempo pueden presentar fracasos escolares y personalidades antisociales

Arlen Pérez [email protected]

Los niños con problemas de comportamientos, inquietos, que no obedecen, cambian de actividad constantemente sin finalizar las tareas y con problemas en clases, pueden padecer de trastorno por déficit de atención e hiperactividad que de no ser tratado puede llevar al niño a convertirse en un adulto con dificultad de concentrarse y con deformaciones en la personalidad.

“El déficit de atención con hiperactividad es un trastorno de origen orgánico, neurológico que tiene un origen genético, muchas veces se puede adquirir por algún tipo de lesión durante el nacimiento o posterior al nacimiento que se va a manifestar con incapacidad de mantener la atención y por algún grado de hiperactividad o impulsividad, y esto va a tener como consecuencia problemas en el proceso normal de aprendizaje y de desarrollo psicosocial del niño”, aseguró Foad Hassan Morales, neurólogo pediatra.

Alrededor del diez por ciento de los niños en edad escolar en el mundo padecen de este trastorno, pero si se trata a tiempo puede evitarse que el niño sufra las consecuencias entre las que destacan los fracasos escolares, la baja autoestima y la conducta antisocial.

Según el especialista, los padres y maestros deben estar atentos al comportamiento de los niños. “Cuando esa actividad ya se sale fuera de los límites, ya es un niño que no se puede controlar que muchas veces sufre golpes y lesiones porque no mide el peligro. Esas características desde temprana edad junto con la inquietud y la falta de atención son las que van dando la alarma a los padres”.

Agregó que el tratamiento es multidisciplinario donde se involucren los padres, los maestros, del psicólogo para ayudarle a modificar la conducta y del médico para que recete medicamentos que ayuden a mantener la atención.

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