Ary Neil Pantoja [email protected]
Informe anual del Cenidh sitúa en primer lugar a la comuna capitalina como violador de derechos laborales.
Por cuarto año consecutivo el Poder Judicial está entre la lista de instituciones que violan los derechos humanos de los nicaragüenses
La Alcaldía de Managua se convirtió en el año 2003 como la institución, cuyos funcionarios, que más violan los derechos laborales de sus trabajadores, según el informe anual sobre el estado de los derechos humanos en Nicaragua que presentó ayer la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez de Escorcia y su cuerpo de directores.
En su exposición Núñez aseguró que de todas las instituciones denunciadas por violación de derechos laborales en el año 2003, la comuna capitalina, no sólo fue la más denunciada, sino que en la que más se comprobó que en efecto hubo violación de al menos un derecho laboral de sus empleados; sobre todo, dijo, de los delegados de los distritos de Managua.
LA PRENSA intentó obtener una reacción de la Comuna capitalina, pero se informó que el edil Herty Lewites se encuentra en Estados Unidos, y en su ausencia nadie podía comentar los resultados del informe del Cenidh.
Núñez dijo que por primera vez que la mayoría de denuncias sobre violaciones a los derechos laborales provienen de los llamados “alcalditos” de los distritos de la capital.
OTRAS INSTITUCIONES Y PODERES
Según el informe del Cenidh, la Policía Nacional y el Poder Judicial encabezan la lista de las instituciones y poderes del Estado que más denuncias en su contra recibe el organismo de derechos humanos y en los que más comprobación de violación a los derechos humanos se da una vez que concluyen las investigaciones de los casos.
El Poder Judicial a todos sus niveles, fue uno de los máximos violadores de derechos humanos de los y las nicaragüenses en el 2003, principalmente en lo referente a la retardación de justicia o mediante las sentencias y fallos emitidos de forma anómala por parte de los jueces y magistrados.
ABAJO EN LA POBREZA Y ARRIBA EN LA CORRUPCIÓN
La valoración de Núñez de la situación nicaragüense es que la pobreza continúa siendo el principal flagelo que azota al país y que Nicaragua continúa siendo la segunda nación más pobre del continente, cuyo 82 por ciento de la población vive con un dólar al día.
Citando cifras oficiales de las Naciones Unidas, Núñez dijo que en el 2003 Nicaragua bajo tres puntos en el índice de desarrollo humano y pasó del lugar 118, al 121, convirtiéndose así en uno de los países más pobres del mundo.
Según los datos, el 70 por ciento de los nicaragüenses se encuentran en situación de pobreza, de los cuales el 41.5 por ciento en extrema pobreza.
En contraste, dijo Núñez, el país subió pero en el índice de países más corruptos del mundo pues se encuentra en el lugar 85; y esto se agrava cuando se circunscribe a América Latina, pues de los 17 países más corruptos en la región, Nicaragua ocupa el décimo lugar.
CRITICA USO DE RECURSOS
La presidenta del Cenidh, Vilma Núñez dijo que más que buscar solución a los problemas, el Gobierno se centró en el 2003 a negociar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y en este proceso criticó el hecho de que se utilizaron recursos por el orden de los cinco millones de dólares en donaciones para financiar los viajes de los negociadores del TLC.
INJERENCIA Y CORRUPCION
En el informe anual del Cenidh, la presidenta de este organismo Vilma Núñez de Escorcia, fustigó al Gobierno del presidente Enrique Bolaños en su lucha contra la corrupción la cual, dijo Núñez, no dio los frutos esperados, pues a dos años el reo Arnoldo Alemán se encuentra en su casa y no preso y, además, Nicaragua no ha podido recuperar el dinero malversado por el ex mandatario.
En este ámbito, Núñez también criticó la decisión de la juez Juana Méndez de mantener a Alemán y a Byron Jerez, bajo arresto domiciliar y señaló que los fallos judiciales en estos casos han sido de carácter meramente políticos y no jurídicos.
Núñez dijo que el único respaldo con que cuenta el gobierno actual es el de Estados Unidos y el de la cooperación internacional “porque ha sido incapaz de establecer un plan que saque al país de la postración económica en que se encuentra”.
Terminó criticando el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de Bolaños, por ser carente de políticas concretas para resolver los problemas de desempleo, educación, salud y pobreza en la que están la mayoría de los nicaragüenses.