Los árboles y la naturaleza son las mejores aliadas de este artesano que encontró en ese oficio su medio de sobrevivencia.

Artesano labra la madera entre el verdor y la frescura

Si usted va en viaje de negocios o de paseo sobre la carretera Jinotega-Matagalpa, vale la pena detenerse en la humilde casita de madera de don Carmelo Salguera, donde observará esculturas, adornos en forma de animales, entre otras piezas artesanales Silvia González Siles/[email protected] JINOTEGA.- Sobre la carretera Jinotega-Matagalpa, la belleza natural arrebata nuestra mirada por […]

  • Si usted va en viaje de negocios o de paseo sobre la carretera Jinotega-Matagalpa, vale la pena detenerse en la humilde casita de madera de don Carmelo Salguera, donde observará esculturas, adornos en forma de animales, entre otras piezas artesanales

Silvia González Siles/[email protected]

JINOTEGA.- Sobre la carretera Jinotega-Matagalpa, la belleza natural arrebata nuestra mirada por uno y otro lado, pero muchos fijan la atención en una casita de madera donde habita Carmelo Salguera Flores con su familia, ubicada en el kilómetro 144.

A sus 52 años, Carmelo Salguera Flores ha venido desarrollado diversas y creativas artesanías, en las que la naturaleza humana se mezcla con las figuras de animales, entre otros adornos que ha creado para embellecer su casa.

Este humilde artesano se dedica desde hace 20 años a labrar pedazos de madera que sólo se consiguen en las profundas, húmedas y espesas montañas de la brumosa Jinotega.

Si usted pasa por ahí, puede recrearse con la variedad de artesanía que pacientemente elabora don Carmelo, observará esculturas, adornos con figuras de animales, tallados del tronco del árbol mejor conocido como minas o cola de mono, las que podrá adquirir desde los 15 a 120 córdobas, de acuerdo al tamaño y la forma.

SU APASIONAMIENTO DESDE NIÑO

Don Carmelo refiere que desde niño comenzó a interesarse en el diseño de adornos, con madera que únicamente se localiza en las zonas húmedas, entre ellos maceteras, ídolos, elefantes y carretas con bueyes.

Según cuenta don Carmelo, nadie le enseñó el oficio, pero su esfuerzo e ingeniosidad han sido sus mejores aliados para mantener a su familia, en la comunidad conocida como El Arenal.

Para llegar hasta la casita de don Carmelo, debe tomar la carretera que va de Matagalpa a Jinotega, donde quedará deslumbrado por la belleza natural y los exuberantes paisajes con su clima acogedor.

La vivienda de este artesano la ubica al pasar por la entrada de la comunidad La Fundadora, a pocos metros observará la casita que se distingue porque en su entrada se observa la artesanía rústica que le servirá para embellecer su casa o su jardín.

INNOVANDO PARA SOSTENER A LA FAMILIA

Las habilidosas manos de don Carmelo Salguera se han convertido en el sostén de su familia, y a punta de cuchillo, machete y serrucho, todos los días, desde tempranas horas de la mañana, se dedica a innovar las piezas artesanales, tratando de atraer a los compradores que, en su mayoría, son turistas que transitan sobre la carretera.

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