Edgard Rodríguez C. [email protected]
Denis Martínez, el más terco, batallador y exitoso de cuantos peloteros han sido producidos por nuestro país, ha colocado sobre sus hombros una misión tan difícil como triunfar 245 veces en las Grandes Ligas.
Denis pretende convertir el beisbol de Nicaragua en un rubro para la exportación, a través de una academia cuyo costo inicial andaría por los tres millones de dólares, mientras se construyen, a la vez, mejores ciudadanos.
No es la primera vez que Martínez habla de un proyecto de tal naturaleza, pero nunca se le había visto con una determinación igual ni con tantas promesas de respaldo como ahora, cuando hasta el Gobierno ha empeñado su palabra.
Como siempre ocurre aquí y en cualquier parte del mundo, hay críticos y no exactamente con el afán de señalar fallas y proponer correcciones. Sin embargo, la impresión que tengo es que Denis está dispuesto a llevar su proyecto hasta el fin.
Me alegra por Denis, por nuestro beisbol y por nuestro país.
El beisbol ha estado tan a la deriva, que cualquier esfuerzo que se haga en su beneficio, será de enorme significado, sobre todo en sus bases, en las ligas menores, que es hacia donde apunta el plan de Martínez y de la gente que le respalda.
Una academia, con pretensiones serias, como la plantea Denis, debe desarrollar talento tanto para la exportación como para el beisbol pinolero. Y así ganamos todos. El que firma puede hacer una fortuna. El que no, puede ganarse la vida aquí.
Firmar es una de las mejores decisiones que un jugador puede tomar. Si asciende a las Mayores, salió de las limitaciones. Si no, domina aquí, como lo hacen Yáder Hodgson, Jimmy González, Edgard López y Justo Rivas, sólo por citar unos nombres.
La determinación de Denis es plausible es un país donde el deporte parece no importarle a nadie. Incluso al Gobierno, que año con año ha bajado el presupuesto para el deporte, bajo la excusa de atender prioridades más importantes como la salud y educación.
Después de ganar 245 partidos en las Grandes Ligas, Denis debe saber qué cosa es un reto, como el que tiene ahora.