Ana Lazo.

Ex militares reiteran demanda de tierras

Benjamín Blanco [email protected] Un grupo de desmovilizados del Ejército y la Resistencia Nicaragüense que desde 1990 dicen habitar la zona de Yacalwas, comunidad de Kukalaya, anunciaron ayer en Managua que no abandonarán esas tierras indígenas de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), mientras el Gobierno no les dé una respuesta ordenada a sus demandas. “Se […]

Benjamín Blanco [email protected]

Un grupo de desmovilizados del Ejército y la Resistencia Nicaragüense que desde 1990 dicen habitar la zona de Yacalwas, comunidad de Kukalaya, anunciaron ayer en Managua que no abandonarán esas tierras indígenas de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), mientras el Gobierno no les dé una respuesta ordenada a sus demandas.

“Se supone que la Asamblea Nacional aprobó la Ley 445 (Ley de Titulación y Demarcación de los Territorios Indígenas) para ordenar las tierras, y si la misma ley no manda a sacar a nadie, pues que el Gobierno nos dé una respuesta a nosotros, que nos legalicen nuestras tierras”, expresó Carlos Urbina, quien asegura representar a unas 55 familias asentadas en Yacalwas.

Esta zona es vecina a la comunidad de Layasiksa, donde hace tres semanas, indígenas miskitos desalojaron por la fuerza a decenas de campesinos colonos que invadieron sus tierras, dejando como resultado tres campesinos muertos y ocho heridos.

Mientras no les resuelvan sus demandas de tierras, los desmovilizados aseguran que no abandonarán las tierras indígenas.

Junto al grupo de ex militares vino también el síndico de la laguna de Kukalaya, el señor Rufino Hislop Vargas, quien advierte que el conflicto podría agudizarse en la zona porque las comunidades indígenas ya no están dispuestas a seguir permitiendo invasiones a sus territorios, que por derechos ancestrales les pertenecen, y también hizo un llamado por separado al Gobierno para que se interese en resolver la problemática.

INTERESES ECONÓMICOS

Por su parte, la diputada sandinista por la RAAN, Ana Lazo, quien ayer recibió a la delegación de los desmovilizados, considera que personalmente el problema de fondo en esta región es por intereses económicos que descansan en la explotación de madera.

“Estamos hablando de zonas boscosas que son apetecidas por las empresas maderas y personas interesadas, y los menos beneficiados son los colonos mestizos y los indígenas dueños del territorio”, afirmó la diputada sin referirse directamente a ninguna empresa ni persona específica.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí