- Quieren impedir que la gente se las coma, enseñando que valen más vivas que muertas
María de los Ángeles Acuña Especial para LA PRENSA
Roman, Times, serif»>
Le buscan protección a tortugas
| Quieren impedir que la gente se las coma, enseñando que valen más vivas que muertas |
María de los Ángeles Acuña
Especial para LA PRENSA
Poner en marcha un proyecto ecoturístico de conservación y preservación de tortugas en comunidades costeras, es una de las conclusiones a que llegaron el fin de semana 150 especialistas de 18 países de América Latina que se reunieron en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional, en Costa Rica.
La sobreexplotación comercial de los últimos años ha provocado que especies como la carey, baula y kempi estén a punto de desaparecer, lo que se podría evitar con una guía de responsabilidades, criterios y principios para que su aprovechamiento no comprometa su existencia, explicaron.
Aunque Nicaragua y Costa Rica son dos de los siete países latinoamericanos que se benefician con el programa de uso extractivo de desove de tortugas, aún carecen de suficientes datos científicos y fórmulas de manejo que orienten sobre el uso de ese recurso.
Las comunidades costeras pueden aprovechar las tortugas con un fines “turístico-económico y de conservación”, dijo Carlos Drews, coordinador regional de Conservación de Tortugas Marinas en Latinoamérica, durante el encuentro que se llevó a cabo en una de las seis playas más importantes del mundo para el desove masivo de tortugas.
Entre las propuestas que integran el diagnostico realizado en los cuatro días que duró el intercambio, auspiciado por el Ministerio del Ambiente de Costa Rica, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Red de Especialistas de Tortugas Marinas para Latinoamérica (Retomala), plantea la elaboración de una guía que comprometa a la población dedicada a esta actividad, a no comerse las tortugas.
Los expertos proponen la capacitación técnica a las comunidades, para utilizarlas con fines turísticos, ya que las tortugas valen más vivas que muertas. “Demostrar la rentabilidad que ha generado esta especie a otras comunidades costeras del mundo, es uno de los principales retos del estudio”, sostuvó Drews.