- Familiares no volvieron a saber nada de ellos desde que fueron condenados a cadena perpetua en Estados Unidos
- Pobreza no les permite realizar contactos y gestiones a favor de los detenidos
Elízabeth Romero [email protected]
Los hermanos de Ricardo Dávila Palma, quien guarda prisión en una cárcel del sur de la Florida, están preocupados porque desde que fue arrestado hace cuatro años no han podido comunicarse con él.
Dávila Palma fue condenado a cadena perpetua junto a su cónyuge Josefa Macanche Campos, después que ambos fueron encontrados culpables en ese país, por supuesto abuso infantil.
Aquí en Nicaragua los ofrecimientos hechos por Jeb Bush, gobernador de la Florida, durante una reciente visita al país, abrió la posibilidad a la familia de empezar a gestionar ayuda para conocer sobre la suerte de sus parientes.
Los tres hijos de la pareja, en edades comprendidas entre 11 y 16 años, conviven ahora con sus abuelos maternos en un barrio capitalino, después que una Corte estadounidense los entregó bajo su tutela.
“Hemos pedido al Señor que nos diéramos cuenta de él. Allá no tienen familia”, manifestó llorando su hermana María Eugenia Dávila Palma, quien señaló que la falta de recursos y la lejanía, impide la incomunicación entre los detenidos y sus parientes en Nicaragua.
La mujer recordó que su hermano y su cuñada lograron sortear muchos problemas en Nicaragua hace unos 18 años, para alcanzar el sueño americano.
María Eugenia Dávila y Wilfredo Bermúdez Dávila, hermanos de Ricardo Dávila, manifestaron que sus parientes viajaron a ese país con la esperanza de radicarse con todos sus hijos en Estados Unidos, por eso decidieron llevarse a los menores.
Pero los pequeños, quienes tenían bastante tiempo de estar separados de sus padres, reaccionaron de una forma inesperada, que los padres se vieron obligados a castigarlos.
Pero este castigo fue considerado exagerado y las autoridades estadounidenses enviaron a la pareja a la cárcel. Cuatro años después sus familiares suplican el perdón.
OFRECEN AYUDA
Las autoridades de la Cancillería de la República están anuentes a recibir a los parientes de Ricardo y Josefa Dávila, quienes habitan en Managua, con el propósito de ayudarles a realizar sus trámites ante las autoridades estadounidenses competentes.