- El pitcheo chinandegano está crecido y Edgard López colaboró con jonrón
Gerald Hernández [email protected]
El zurdo Francisco Rayo y el derecho Boanerges Espinoza dejaron en seis hits a una de las artillerías más violentas de la liga, al mismo tiempo que superaban a Julio Raudez en la colina, para llevar al Chinandega a una victoria 3-1 sobre el San Fernando, en la serie entre los dos equipos favoritos y colíderes de la semifinal del Campeonato Nacional de Beisbol.
Raudez parecía encaminarse a un gran jornada, al tirar sin hit ni carrera hasta el cierre del cuarto episodio, mientras protegía una carrera de ventaja y silenciaba las tribunas del Efraín Tijerino de Chinandega.
Sin embargo, Edgard López acabó de forma violenta con el dominio del curvista e hizo vibrar las graderías.
Con dos outs en el cierre del cuarto, López disparó un largo cuadrangular por el jardín central para nivelar la pizarra y encender el switch de la ofensiva occidental, que siguió con imparables consecutivos de Juan Oviedo, Stanley Loáisiga y Adolfo Matamoros, quien puso adelante 2-1 a los de casa.
Esa reacción también repercutió en el pitcheo de Rayo, quien tras permitir una carrera en el primer inning y librarse de bases llenas en el tercero, trabajó con comodidad en el quinto y el sexto, mientras en el séptimo salía a flote dominando a Norman Cardoze y Marlon Abea con dos corredores a bordo.
Boanerges se encargó de los últimos seis outs y al igual que Rayo, eliminó a Cardoze y Abea con dos en base en el noveno episodio, para apuntarse su segundo salvamento de la semifinal.
Ganó Rayo (1-0) y perdió Raudez (0-1), quien caminó toda la ruta. Ambos equipos conectaron seis hits. Edgard López fue el mejor al irse de 3-2.
EL FACTOR LÓPEZ
Además del sólido pitcheo chinandegano, el bateador Edgard López fue determinante.
Con jonrón, López quebró el dominio absoluto que había mostrado Julio Raudez en el despegue del partido.
Y en el sexto, nuevamente se hizo presente, negociando boleto para enseguida anotar cuando provocó un error en tiro del receptor Marlon Abea mientras asaltaba una colchoneta.