Oscar Alemán
Nicaragua ocupa uno de los dos últimos lugares entre los países más pobres de América. Económicamente tenemos una estructura tanto externa como interna deficitaria (déficit de balanza comercial y déficit fiscal), el alivio de la condonación por culminación de la HIPC es voluntario. Lo poco que se produce no es competitivo, ni en Centroamérica, debido a la falta de tecnología, los costos altos del combustible, la energía, los insumos, la falta de puertos apropiados para la importación y exportación, y el desconocimiento del valor agregado de lo poco que producimos. ¿Cuál será el camino a tomar para encontrar la forma de cómo salir de la pobreza?
Para salir del empantanamiento de la pobreza en Nicaragua es necesario producir mejor para exportar, tomando en consideración la calidad, la presentación y el valor agregado. En América Latina tenemos un país al que podríamos llamar el estandarte de América, como lo es Chile, y todo gracias a las exportaciones, y si revisamos otro país del mundo tenemos a China, que está sobresaliendo por sus exportaciones altamente competitivas.
Como están las cosas en nuestros días se necesita tener confianza en el futuro, para atraer a los inversionistas que traerán capital y tecnología, que carecemos de ambas cosas, y nosotros tenemos posición estratégica privilegiada, además de tierra y mano de obra para hacer alianza con quienes inviertan. Sugiero a mis compatriotas que tengan presente que la diversificación es primordial para consolidar las alianzas estratégicas. Yo estimo que debemos hacer nuestro cambio de una manera escalonada:
La actitud del hombre por superarse. La diversificación. Las alianzas. Prepararnos para desarrollar el mercado nacional. Exportar a EE.UU. productos con presentación, calidad y valor agregado. Instalar un banco de desarrollo dirigido únicamente para promover las exportaciones que sería un atractivo para los inversionistas, para ahorrar, educar a nuestra gente con tecnología y mercadear con Norte América.
Para salir de la pobreza hay que exportar. Nuestros gobernantes deben contratar a geólogos que investiguen lo que tenemos bajo los cerros que se encuentran entre Telica y Estelí, por ejemplo. El Gobierno debe encontrar un socio que quiera fabricar la crema de café para exportarla. De nuestra soya podríamos elaborar leche para exportarla a países que la necesitan, garantizando que no es transgénica. Se podría elaborar almidón de la yuca y venderlo en los mercados industrializados.
Todo lo mencionado anteriormente es un ejemplo de lo que debemos ejecutar para exportar e ir cambiando la cara a nuestros conciudadanos, mediante negocios internacionales.
El autor es director de ANPROSOR.