- Rebeldes toman otra ciudad
Mark StevensonAP
PUERTO PRÍNCIPE.- El primer ministro de Haití denunció, el martes, que hay un golpe de Estado en su país y pidió ayuda a la comunidad internacional, aun cuando Estados Unidos y Francia expresaron su renuencia a usar la fuerza para poner fin a la insurrección en este país caribeño.
El primer ministro Yvon Neptune habló un día después que ex soldados se unieron a la rebelión y capturaron la población de Hinche, en el centro del país, acrecentando el temor de una guerra civil y un retorno a la época en que el Ejército torturaba y asesinaba opositores.
“Somos testigos de la puesta en marcha de la máquina del golpe de Estado”, dijo Neptune a periodistas. Indicó que la fuerza policial, de 5,000 miembros, no está bien equipada para responder y que espera que la comunidad internacional intervenga “a fin de demostrar que realmente desea la paz y la estabilidad en Haití”.
Se negó a decir si eso significa una intervención militar. El presidente Jean-Bertrand Aristide dijo el lunes que había pedido “ayuda técnica” a la Organización de Estados Americanos.
Rebeldes han desalojado a la Policía de más de una docena de poblaciones en 12 días y controlan ahora la mayoría de los caminos al distrito Artibonite, el granero de Haití, donde viven casi un millón de los ocho millones de habitantes del país.
Pero el secretario de Estado Colin Powell dijo el martes a la cadena CNN: “No existe por ahora entusiasmo alguno para enviar a fuerzas militares o policiales con el propósito de poner fin a la violencia que estamos presenciando”.
Powell dijo que la comunidad internacional desea “una solución política” y que sólo entonces algunas naciones ofrecerán una presencia policial para implementar tal acuerdo.
Francia, que dominó Haití en el siglo XVIII, dijo que estaba evaluando los riesgos de enviar tropas de paz.
El vocero del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados, Ron Redmond, dijo que la agencia se estaba reuniendo en Washington con funcionarios estadounidenses y caribeños para discutir cómo enfrentar un posible éxodo de haitianos. Funcionarios del ACNUR también se reunieron con autoridades cubanas, dijo.
Testigos dijeron que unos 50 rebeldes atacaron el lunes la estación policial en Hinche y mataron a tres agentes antes de que la Policía huyese de la ciudad, de 50,000 habitantes. Hinche se encuentra a unos 110 kilómetros al noreste de Puerto Príncipe.
Los testigos dijeron que los rebeldes eran encabezados por Louis-Jodel Chamblain, un ex soldado que encabezó el temible escuadrón de la muerte, Frente por el Fomento y el Progreso de Haití, que mutiló y asesinó a centenares de partidarios de Aristide durante la dictadura militar entre 1991 y 1994.
En 1995, Aristide eliminó el Ejército y estableció en su lugar una fuerza policial de 5,000 efectivos para lidiar con disturbios, no con una rebelión militar.