Gustavo Ortega [email protected]
Roman, Times, serif»>Opinión económica
Asteriscos a dos manos
Gustavo Ortega Campos
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** Será problema de deficiencia matemática pero no me salen los cálculos: si se producen 1.1 millones de quintales de café, ¿cómo es que se exportan 1.3 millones en la misma cosecha? No hay que ser genio para ver que hay una diferencia de 200 mil quintales.
** ¡Pero se exportan 200 mil quintales que no se han producido!, ésta es parte de las incoherencias en las estadísticas oficiales, pues aquí en este país nadie se ha tomado la molestia de decir cuál es la única entidad autorizada para establecer cifras económicas.
** Todas las entidades públicas hacen sus detalles estadísticos pero en la mayoría de las veces no coinciden entre ellas. Se me ocurre que en el caso del café: ¿será que esos 200 mil quintales son cascarilla de arroz?
** Sería importante que de una vez por todas en este país se diga qué entidad es quien tiene la voz cantante en el manejo de las cifras oficiales. Si es el Banco Central de Nicaragua (BCN), confírmenlo y ante eso pues habría que dejar en claro que son datos infalibles.
** Seguimos con el asunto de la propina, que recuerden amigos y amigas, ¡ES VOLUNTARIA!, no hay ley que obligue a pagarla. ¿Un mesero que para recoger la orden tarda más de 20 minutos y para hacerla efectiva tarda otros 20 minutos se merecerá propina? Quizás el pobre se tardó porque tuvo que atender a muchos clientes, ¿pero si sólo eran pocos?
** Lo que sucede según nos contaron es que muchos dueños de restaurantes, muy vivos por cierto, sólo pagan un ínfimo salario “básico” y las propinas, “clavadas” obligatoriamente en las facturas, son parte del “incentivo salarial” para las damas y caballeros que atienden a la clientela.
** Pero eso no debe ser así pues es una ilegalidad completa, damas y caballeros, están en su derecho de no pagar la propina “exigida” y en toda la libertad de exigir explicaciones.
** Paranoia o no, un lector nos avisó de que en las facturas de electricidad, hay algo turbio en los días de consumo establecidos, cobran de más en un mes de hasta 35 días, él dice que ahora revisa hasta la letra menuda en todos los recibos. Hagámoslo todos y quizás así se acaben las “inconsistencias” en los sistemas informáticos, la principal justificación de las empresas cuando se les reclama.
** ¡Clase cáscara! Un alto funcionario público nos pidió hiciéramos campaña para que no se les siga bajando el salario, “pues nuestros estudios valen… si no me regreso a la empresa privada”, amenazó. Pues como dicen por ahí… ¡ya estuviera!