Ronald BlumAP
NUEVA YORK.- Alex Rodríguez no pudo ocultar su emoción, ayer, cuando flanqueado por Derek Jeter, el piloto Joe Torre y Reggie Jackson, se puso el uniforme de los Yanquis por primera vez al ser presentado a la prensa.
“¡Qué recibimiento! Me siento abrumado y muy, muy contento de estar aquí”, declaró el pelotero de origen dominicano, cuya transferencia de los Rangers a los Yanquis fue aprobada el lunes por el comisionado Bud Selig.
“Siento que estoy soñando y que en cualquier momento alguien me va a pellizcar y voy a despertar”, agregó.
La transferencia le da a Rodríguez la oportunidad de pelear campeonatos y de jugar a escasa distancia del barrio de Washington Heights, donde nació.
“Me siento muy honrado. Espero que ello me permita ser un buen jugador de equipo”, indicó Rodríguez, quien aceptó pasar del campo corto a la tercera base para hacer posible la operación. El torpedero de los Yanquis es de Jeter, capitán y jugador intocable de esa novena.
Torre viajó especialmente a Nueva York desde la Florida, donde los Yanquis realizan su pretemporada, para estar en la presentación.
Los Yanquis consiguieron a Rodríguez a cambio del también dominicano Alfonso Soriano y un jugador de ligas menores a ser designado más adelante. Rodríguez firmó con Texas un contrato de diez años y 252 millones de dólares, de los cuales le adeudan 179. Los Rangers deberán pagar 67 millones de dólares y los Yanquis el resto, según el acuerdo.
Un cartel afuera del estadio decía: A Rod, Bienvenido a Nueva York.
“He llegado a un punto en mi carrera en el que lo más importante es ganar”, expresó Rodríguez, quien rindió a la altura de lo esperado en Texas, pero no pudo evitar que esa novena finalizase última en su división las tres últimas temporadas. “Con los Yanquis, cada vez que uno viene al parque sabe que tiene la posibilidad de ganar”, acotó.
LLEGA NETTLES
Alex Rodríguez será asesorado por el ex tercera base yanqui, Graig Nettles, durante el período de adaptación a la antesala.
Con la llegada de Rodríguez, los Yanquis tienen a cuatro de los ocho peloteros con contratos de 100 millones de dólares.
Los Yanquis pagaron 50 millones de dólares en concepto de repartición de ganancias y otros 12 millones por el impuesto especial que se cobra a los equipos, cuyas nóminas superan el límite fijado por el comisionado.
“Nadie se queja cuando les damos un cheque por 60 millones de dólares para ser distribuido entre los demás’’, expresó Randy Levine, presidente del club.