Julio Ignacio Cardoze
Me solidarizo con el compatriota, empresario de éxito y residente en Miami, Oscar Fonseca, en su reclamo por no poder solicitar y que le sea concedida la cédula de identificación ciudadana como manda la ley respectiva, por medio del consulado correspondiente. La situación de Oscar Fonseca es igual a la de decenas de miles de nicas y sus hijos que residen y trabajan fuera de Nicaragua, como dice Oscar, condenados a la muerte civil sin poder ejercer a plenitud sus derechos ciudadanos nicaragüenses por falta del documento. Lo único que está pendiente es un formulario para que sea usado por los consulados, en el cual los interesados harán la solicitud. Ese documento debe ser diseñado por el Consejo Supremo Electoral según la ley en vigencia desde 1993. El CSE está integrado por magistrados del FSLN y del PLC, que en resumidas cuentas obedecen a las directrices de Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, y son ellos quienes se han negado hasta hoy a autorizar dicho formulario, por lo cual denuncio a estos líderes políticos, a sus partidos y dirigencias, por incumplimiento de los mandatos de la ley, por perjudicar a ciudadanos nicaragüenses en el ejercicio de sus derechos constitucionales, y por perjudicar a Nicaragua y al pueblo, pues personas como Oscar Fonseca, además de trabajar con éxito fuera de la Patria y enviar dólares al país, son los primeros y mejores potenciales inversionistas en la tierra que los vio nacer, creando empresas y fuentes de trabajo.