- Ejército y Policía desplegaron
efectivos en la zona para evitar que se den nuevos hechos violentos - Gobierno promete reubicar a los campesinos que se asentaron en las tierras que reclaman como suyas los miskitos
Moisés Martínez y Ary Neil [email protected]
La posibilidad de una tregua asoma en la zona del Triángulo Minero en medio de la tensa calma que se mantiene en el lugar, luego del sangriento desalojo que realizaron los indígenas de la comunidad de Layasiksa en contra de los campesinos desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense que se asentaron en las inmediaciones de Cerro Azul, a más de 40 kilómetros del poblado de Rosita.
Por su parte, el gobierno reubicará a los “invasores” de las tierras de Layasiksa y, además, iniciará un programa que dé una respuesta integral, desde el punto socioeconómico, a los campesinos, y para ello el Ejecutivo envió a la zona una delegación interinstitucional para comenzar la solución al problema suscitado.
Según el último reporte de la Policía Nacional, los campesinos que se habían tomado las tierras en las inmediaciones de Cerro Azul, se retiraron del luego de los primeros acuerdos con una comisión negociadora formada por varias autoridades oficiales, religiosas, militares y miskitas de la zona.
De acuerdo a la subcomisionada Rosa María Dávila, segunda jefa de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, en el lugar quedó un equipo técnico de esta institución, el cual se encargará de investigar los detalles sobre el asesinato de tres campesinos durante el desalojo que realizaron los miskitos el domingo pasado.
DESTACAMENTO QUEDARÁ ALLÍ
Asimismo, Dávila reveló que también en la zona quedó una patrulla de agentes de la Policía bajo el mando del jefe de sector de la zona del Triángulo Minero, para evitar nuevos enfrentamientos entre los miskitos y los campesinos.
La funcionaria también informó que, hasta el momento, el recuento oficial informa que además de los tres campesinos muertos, otros tres resultaron heridos, uno desaparecido y dos cabañas quemadas.
Luego de los violentos incidentes del domingo, la comisión formada por funcionarios de las alcaldías de Rosita, Kukalaya, Pain, Policía Nacional, Fiscalía General de la República, Ejército Nacional, reverendos de la iglesia morava y síndicos (líderes indígenas) de los miskitos, se trasladaron al lugar para poner fin a esta espiral de violencia que podría aumentar ante la amenaza de los campesinos de vengarse del ataque los miskitos.
El viceministro de Gobernación, Alfonso Sandino dijo ayer que tratarán de convencer a los campesinos para que regresen a sus lugares de origen o, en todo caso, serán reubicados en otros zonas a fin de evitar más hechos de violencia.
Sandino confirmó que la comisión gubernamental está integrada por los Ministerios de Gobernación, Defensa, Agropecuario y Forestal.
PDDH PREOCUPADOS
Sandino dijo que la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua ya se encuentran en la zona para evitar que continúen los enfrentamientos entre las etnias producto de la invasión de tierras indígenas. El viceministro garantizó que la violencia desaparecerá en Layasiksa con la presencia de las autoridades que integran la comisión y que viajó a la región el lunes.
El Procurador Especial de los Pueblos Indígenas y Comunidades Étnicas, reverendo Norman Bent, mostró su preocupación por los últimos hechos de violencia ocurridos en Layasiksa a raíz de la toma de tierras indígenas.
Bent pidió la intervención inmediata del gobierno, pero que presente una solución integral que garantice tierras a los campesinos y la posibilidad de producir para la subsistencia.
DOS DETENIDOS
La Policía Nacional informó que hasta el momento tienen detenidos a dos miskitos por considerarse sospechosos de estar involucradas en la muerte de los tres campesinos, aunque no precisaron si su participación fue de manera material o intelectual.
Los dos detenidos son Rufino Jonson, sindico de la comunidad de Layasiksa, y Saturnino Conrado, otro líder de los miskitos.
“Nuestras primeras averiguaciones señalan que estas personas son sospechosas de estar involucradas en la muerte de los campesinos. Ambos están detenidos y serán trasladados a las tribunales de justicia correspondientes”, informó subcomisionada Rosa María Dávila.
GOBIERNO LO ESPERABA
Según el viceministro de Gobernación, Alfonso Sandino, el Gobierno ya esperaba situaciones como la de Layasiksa “en vista que en la década de los años ochenta, por efectos de la guerra, hubo comunidades miskitas que fueron desplazadas y hay un traslape de las tierras que pertenecían a unas comunidades con otras; pero también el avance de la frontera agrícola provoca situaciones como éstas”, dijo.