- Más de 500 campesinos mestizos están preparados para resistir inminente ataque de indígenas miskitos de Layasiksa
Heberto Jarquín M. [email protected]
“Noventa familias que suman 550 habitantes de la comarca de Yakalwás, municipio de Rosita, nos hemos concentrado en un sitio estratégico para repeler una agresión anunciada de parte de los alzados en armas de la comunidad indígena de Layasiksa, que el fin de semana desalojaron por la fuerza a 40 familias de Cerro Azul, matando a tres colonos mestizos”.
Esta declaración fue vertida por el presidente de la colonia mestiza de Yakalwás, Rogelio García Aguilar, quien fue víctima de las acciones violentas de rivales indígenas que el 26 de diciembre del 2003 le quemaron su casa.
“No tenemos armas, pero nos apertrechamos de machetes, piedras y palos para defendernos y no permitiremos que nos tomen por sorpresa”, advirtió García.
BÚSQUEDA
Mientras tanto, patrullas de la Policía se movilizaron por un amplio corredor ubicado en el vértice fronterizo de los municipios caribeños Puerto Cabezas, Rosita y Prinzapolka, para buscar a 10 campesinos mestizos que desaparecieron a raíz del desalojo ejecutado por los miskitos de Layasiksa, durante el fin de semana.
Entre los desaparecidos se encuentran cinco hijos de la campesina Petrona Díaz Amador, uno de los cuales apenas tiene 20 días de nacido, por lo que se teme que haya perecido de hambre o calcinado dentro del rancho que fue incendiado.
Una comisión integrada por los alcaldes de Rosita, Róger Acevedo Mayorga y Raymundo Tripas Jorge, de Prinzapolka, viajó a la zona de Cerro Azul para buscar una salida pacífica al conflicto surgido entre indígenas miskitos y colonos mestizos, por la posesión de extensa áreas boscosas y de cultivo.
Esta comisión se encargará de brindar asistencia humanitaria a los campesinos que fueron desalojados de la zona de Cerro Azul y buscará un consenso entre las partes en conflicto, para evitar más derramamiento de sangre.
CERO IMPUNIDAD
La Policía detuvo al dirigente indígena de Layasika, Saturnino Conrado, quien es señalado por sobrevivientes del ataque perpetrado en contra de los mestizos, como uno de los autores materiales del asesinato de los campesinos, Isabel García Hernández y Efraín López.
“Detendremos a todas las personas que tengan responsabilidad en estos crímenes, independientemente de su posición social o nivel de influencia en la zona”, señaló el subcomisionado Ramón Lewis Matute, segundo jefe del departamento de Policía del Triángulo Minero.
Por su parte, el alcalde de Prinzapolka, Raymundo Tripas, demandó que se establezca quiénes son las personas que se han dedicado a promover las tomas ilegales de tierra.
DAÑOS CUANTIOSOS
Mario Sánchez Sánchez, uno de los dirigentes de los campesinos desalojados de Cerro Azul, dijo que por la lejanía y las largas distancias, no se han podido contabilizar el número de casas quemadas, graneros saqueados y animales domésticos extraviados.
Ante este planteamiento, el subcomisionado Lewis, aclaró que las patrullas de la Policía harán un recuento de los daños.
Por su parte, el síndico de Layasiksa, Rufino Johnson Jeneth, se quejó de la falta de beligerancia de parte del Consejo Regional Autónomo de la RAAN y de las instancias judiciales locales, para resolver los casos de invasión de las tierras comunales de su comarca.
“Mi gente (indígenas), han perdido la paciencia de ver que su patrimonio más importante, la tierra, se la arrebatan personas que llegan de otras regiones”, se quejó Johnson.
Corresponsal/Triángulo Minero