José Adán Silva [email protected]
Un poco más de 130 kilómetros de adoquín y asfalto han pasado bajo sus pobres pies, los cuales llagados e inflamados pisaron ayer Managua, tras diez días de marcha bajo sol e intemperie. Los más de dos mil campesinos, ex trabajadores de las plantaciones de banano de Chinandega, se preparan ahora para recorrer la capital en busca de apoyo gubernamental a su demanda contra varias poderosas compañías norteamericanas.
Los ex trabajadores bananeros, quienes salieron de Chinandega el pasado sábado 31 de enero, arribaron ayer a las afueras del casco urbano de Managua, exactamente entre el empalme de la Cuesta del Plomo y el Parque Las Piedrecitas, donde colgaron sus hamacas y tendieron sus plásticos para descansar, ya que mañana, tal y como anuncian sus dirigentes, recorrerán Managua a pie para protestar frente a la Embajada americana y la Asamblea Nacional.
A la Embajada de la potencia del Norte llegarán a protestar porque las tres compañías norteamericanas que ellos demandan en los Juzgados de Chinandega y Managua (Dole Food Company Inc., Dow Chemical Company y Shell Chemical Company), ahora los han demandado a ellos en Estados Unidos.
PIDEN RESPALDO DE BOLAÑOS
Una de las compañías, la Dole, los acusó en diciembre bajo el rigor de la denominada Ley Rico, de Estados Unidos, la cual entró en vigencia en ese país en 1970, para combatir a las mafias italo-americanas y que actualmente se aplica para combatir a las asociaciones del crimen organizado.
Las otras dos compañías, más la Shell Oil Company, también acusaron en enero a los ex trabajadores y sus abogados, pero por fraude y estafa, al considerar que entre todos se han confabulado para cobrar a las compañías una indemnización de más de 17 mil millones de dólares, por presuntos daños, perjuicios y secuelas en la salud, por la exposición en las plantaciones bananeras del agroquímico Nemagón, el cual se aplicó en los años 70 en las fincas del Occidente de Nicaragua.
Según Victorino Espinales, dirigente sindical y líder de los caminantes, la protesta frente a la Asamblea Nacional, donde se quedarán mientras no consigan un respaldo del Poder Ejecutivo, será para buscar de los diputados un respaldo legal a la demanda que ellos impulsan en Nicaragua, y para que los legisladores obliguen al presidente Enrique Bolaños a que respalde, aunque sea moralmente, a los ex trabajadores del banano.