- Primer ministro británico admite haber proporcionado datos erróneos en público
Judith MoraEFE
LONDRES.- La oposición británica lanzó el jueves un ataque sin paliativos contra el primer ministro, Tony Blair, por alertar de una amenaza iraquí que no era tal y desconocer datos clave sobre las armas de destrucción masiva de Irak cuando ordenó la guerra.
El conservador Michael Howard, jefe de la oposición, incrementó su ofensiva y pidió la dimisión del primer ministro, después de que éste dijera que ignoraba información crucial sobre la capacidad armamentística del régimen del depuesto presidente iraquí, Sadam Husein.
Este miércoles, durante el debate parlamentario sobre el informe Hutton, Blair admitió que cuando planteó la necesidad de atacar Irak ante la Cámara de los Comunes, en marzo de 2003, no sabía exactamente qué clase de armas de Saddam suponían en realidad una amenaza para el mundo.
“Si yo fuera primer ministro y no me hubiera hecho esta pregunta básica antes de meter a mi país en una guerra, estaría considerando muy seriamente mi posición”, aseveró Howard.
¿MANIPULACIÓN DE LA OPINIÓN PÚBLICA?
En septiembre de 2002, el “premier”, basándose en un informe de los servicios secretos, aseguró a los parlamentarios que Irak podía activar un ataque con armas de destrucción masiva en 45 minutos.
Al día siguiente, los periódicos, y en especial el tabloide “The Sun”, informaron que el régimen iraquí podía atacar con misiles, en 45 minutos, las bases británicas en Chipre y a sus países vecinos.
Durante la investigación de lord Hutton sobre el ‘caso Kelly’, el jefe del Comité Conjunto de Inteligencia, John Scarlett, aclaró que la frase de los 45 minutos sólo se refería a armas de corto alcance para el campo de batalla, como proyectiles de mortero.
Cuando en marzo pasado hizo su discurso en defensa de la guerra, Blair, supuestamente, ignoraba ese detalle; es decir, que las armas a las que aludía el informe de septiembre anterior eran de corto alcance y, por lo tanto, suponían un menor peligro.
El ministro de Defensa, Geoff Hoon, sí lo conocía, pero no le dio importancia, dijo ayer ante la comisión parlamentaria de Defensa.
Hoon añadió que, cuando la prensa británica interpretó que la amenaza iraquí era mucho mayor e inminente, no se sintió obligado a corregirlos, ya que asumió que “no habría tenido mucho éxito”.
Así pues, el Gobierno permitió que todo el país creyera que el ex dictador iraquí podía activar un ataque contra intereses británicos en menos de una hora.