César Anzoátegui
A Su Eminencia, cardenal Miguel Obando y Bravo, que siempre va consolando con su afecto paternal, con motivo de su cumpleaños lo felicito y expreso:
En tu palabra yo siento
el mensaje del Señor,
y me embarga el sentimiento
con un profundo fervor.
Espantas la oscuridad
con la luz de tu destello,
y allí brilla tu humildad
como el fulgor de una estrella.
Con tu verbo prodigioso
dices siempre la verdad,
enseñando bondadoso
esas doctrinas piadosas
de amor y santidad.
Tu bandera es la de Cristo
que enarbolas con honor,
es por eso que tú fuiste
elegido del Señor.
Que siempre el poder divino
te dé aliento y bienestar,
y que tu santa presencia
nunca falte ante el altar.
Si hay un hombre extraordinario
que nos envuelve en su luz,
lo clavan en una cruz
como a Cristo en el Calvario.
Yo lo vivo recordando
y con claridad he visto,
que siempre a los pies de Cristo
está el Cardenal Obando.