ACAN-EFE
GUATEMALA.- El Presidente de Guatemala, Oscar Berger, anunció el martes que su Gobierno pondrá en marcha un programa de reinserción social para los pandilleros juveniles que integran las temidas “maras”.
“Queremos rescatarlos (a los pandilleros) y volverlos útiles a la sociedad”, dijo Berger a periodistas, al anunciar que junto a su gabinete de Gobierno analizará la puesta en marcha del programa de reinserción social para los integrantes de las “maras”.
Las pandillas juveniles, que surgieron en Guatemala hacia principios de los años noventa, están integradas en su mayoría por jóvenes, hombres y mujeres, cuyas edades oscilan entre los 12 y los 25 años.
Se caracterizan por las ropas que utilizan, similares a los atuendos de los pandilleros estadounidenses, así como por los tatuajes que suelen hacerse en el cuerpo, pero principalmente por los delitos que cometen en contra de los ciudadanos.
Habitan los barrios pobres que circulan la capital guatemalteca, en los cuales han impuesto su ley a base de amenazas y agresiones a los vecinos.
Según estadísticas de la Policía Nacional Civil (PNC), los “mareros”, como son denominados por la población, están organizados en más de 500 pandillas en todo el país, y llegan a sumar más de 60,000 integrantes.
El programa de reinserción social propuesto por Berger, contempla la instalación de un centro de capacitación en el que los jóvenes podrán aprender oficios básicos como carpintería, mecánica o albañilería, para luego encontrar un trabajo que les permita formar parte de la economía guatemalteca.
“A nuestros amigos ‘mareros’ y pandilleros les decimos que hay una oportunidad, va a haber un centro para prepararlos, va a haber un empleo para ustedes y que puedan formar sus hogares”, señaló el mandatario.