- En menos de tres años, una de las esquinas en la avenida principal de residencial Los Robles se ha convertido en todo un centro de atracción turística
Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
Hace tres años a Hielle Agurcia y sus otros 180 amigos motorizados que recorren Centroamérica en sus Harley Davison, no se les hubiera ocurrido pasar por la calle principal de Los Robles. Menos estacionarse y tomar cervezas. Pero el sábado pasado lo hicieron en compañía de un millar de nacionales y extranjeros, en la esquina de mayor crecimiento comercial que tiene Managua.
Aunque aún no hay ningún nombre en particular que la defina como la Zona Rosa o la Zona Coconut Grove, las referencias más comunes para referirse a esta esquina son la de Zona Hippos, la Zona de la Plaza Maranhao o la de los bares que están cerca de la antigua casa de Chema Castillo, donde un comando sandinista realizó uno de sus operativos más sonados a mediados de la década de 1970.
Sin embargo pese a carecer hasta hoy de un nombre en particular, el lugar tiene personalidad y claro, de algo ha valido que en los últimos tres años en esa zona se hayan invertido más de tres millones de dólares entre los bares, restaurantes y los edificios de oficina y apartamentos que son ya una referencia para nacionales y extranjeros.
Los primeros establecimientos comerciales de esa zona abrieron luego que el Hotel Princess y después el Legends, hoy Plaza Seminole, abrieran al público nacional con su franquicia Hard Rock Café a finales de 1999.
En ese momento un restaurante alemán llamado Fritz abre las puertas en la histórica casa de Chema Castillo, sin embargo al igual que otros restaurantes instalados en ese lugar cerró por falta de clientes.
En el 2001 Genaro Molina, un joven ingeniero decide invertir en el primer bar del lugar: Hippos. Con una inversión de poco más de 65 mil dólares abre al público tres días después de los ataques terroristas del 11 de septiembre. Hoy día en con otros socios son dueños de Chard Broil, un restaurante ubicado a la par de su primer bar.
A Genaro le seguían detrás otros jóvenes socios: Edmundo Téfel y Javier Sánchez quienes deciden abrir un restaurante temático de mariscos, que casualmente estaba frente a Hippos y lo inauguran con el nombre de Marea Alta.
Edmundo Téfel, uno de los dos socios que abrieron Marea Alta, cuenta que al principio la inversión inicial fue de unos 40 mil dólares, que incluyó la decoración y el mobiliario. Hoy ésta supera ya los 120 mil dólares.
Luego el año pasado abrió la Plaza Maranhao, un centro en el que hay varios restaurantes y bares como el Q´Tal. Según Laurindo Maranhao, dueño de esa plaza la inversión que han hecho es de unos 300 mil dólares porque tienen disponibles unos nueve módulos comérciales para el alquiler.
De igual forma la última inversión y la mayor es el Complejo Compostela, una construcción de edificios de oficina y apartamentos cuya inversión total supera los 2.5 millones dólares.
Según Ramiro Padilla, administrador del edificio, la construcción se hizo en este lugar porque es donde pueden ofrecer a los hombres y mujeres de negocios las facilidades para trabajar y divertirse.
Durante los últimos tres años, esta zona demuestra un crecimiento muy significativo. Desde el último año, a unos metros han abierto varios bares y restaurantes como el de la Casa de las Noguera, Martini’s y el mismo Pelicano Feliz… Y la expansión continúa.
CLAVES DEL ÉXITO
El desarrollo económico y turístico que ha tenido la zona en parte puede atribuirse a que está en uno de los residenciales de clase alta de Managua. Es una zona sumamente tranquila, segura y es uno de los pocos lugares de la capital en donde se puede caminar.