Doctor Vicente Maltez Montiel
En el barrio Las Torres falleció un menor de apenas un año de vida, como consecuencia de un masivo ataque de lombrices. “Lombrices blancas salían de la boca del fallecido”, dice el reportaje titulado “Muere por lombrices”. Una muerte vergonzante y dolorosa. Áscaris lumbricoides es el nombre médico de las lombrices, consideradas como el parásito intestinal más común, pues lo padece uno de cada cuatro habitantes de la Tierra. Habitan en los intestinos y se alimentan de la comida que ingerimos. Cuando son parásitos adultos llegan a medir 20 centímetros.
Son las complicaciones en criaturas debilitadas las que suelen arrebatar millones de vidas. Una gran pelota de lombrices obstruyó el movimiento intestinal y mató a este angelito que cometió el pecado de nacer en un país tercermundista.
Otras veces el parásito se moviliza y produce desastres por donde pasa o queda “atrapado”. Taponea el desagüe de la bilis dando ictericia obstructiva que pone amarillo al enfermo. Perforación de intestinos, pancreatitis, obstrucción de vías respiratorias seguido de asfixia y apendicitis aguda, son algunas urgencias que envía a quien las padece a una cita inesperada con el cirujano general.
Otros parásitos también son responsables de “malas jugadas”. Algunos son capaces de provocar síntomas que los doctores interpretan como úlcera digestiva, piedras en la vesícula, grave cefalea o dolor de cabeza que obliga a costosos exámenes y tratamientos.
Anemia, reacciones alérgicas, pérdida de peso, insomnio, en suma, mala calidad de vida son el común denominador de una parasitosis intestinal severa que usted no se ha hecho atender. No basta con tomar cada tiempo algunas pastillas para “desparasitar”, eso ya no es válido ni en medicina veterinaria pues —con todo respeto— a las mascotitas se le hacen exámenes de heces fecales en sus controles médicos.
Cuidado con los parásitos que nos pueden chupar nuestros nutrientes, así como también recomiendo no olvidar a quienes parasitan nuestro sistema democrático. Lo mejor es prevenir antes que lamentar.
Profesor y Especialista en Medicina Interna.