- Mientras en muchos países, principalmente del continente africano, el acceso de las niñas a la educación primaria es el principal problema educativo, en Nicaragua el síndrome del pupitre vacío o ausencia de los niños y niñas en las aulas de clases es la principal causa de reproducción de la pobreza, según Unicef, que advierte que mientras no se ponga en práctica un “programa único de educación primaria” la pobreza seguirá siendo el pan nuestro de cada día
Roberto Pérez Solís [email protected]
El Estado Mundial de la Infancia 2004 que se presenta hoy en todo el orbe, por la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) es revelador e impactante. Teniendo como tema central “la educación de las niñas” los datos que aquí se encuentran conllevan al camino del asombro: 121 millones de niños y niñas no reciben educación primaria en el mundo.
Pero aún hay más. Se estima que de los 121 millones de menores ausentes de las aulas escolares, por lo menos 65 millones son niñas. Mientras que los restantes 56 millones corresponden al llamado sexo fuerte. Esta desigualdad de géneros, a juicio de Unicef, encamina a las naciones subdesarrolladas o en vías de desarrollo, a un estado donde reine la miseria en poco tiempo.
NIÑAS SIN ESTUDIO IGUAL A POBREZA
Según el informe una niña sin educación es más vulnerable a la pobreza y al hambre, corre mayor peligro que los niños de contraer enfermedades como el VIH/sida, caen en la explotación sexual y pueden ser víctimas de la trata de blancas.
Por el contrario, se asegura que invertir educación en las niñas es el medio más efectivo para lograr mejores niveles de desarrollo humano.
De lograr insertar a las niñas al sistema de educación primaria pero a la vez lograr que lo terminen, agrega el informe, se puede conseguir un mejor desarrollo económico, hay una educación para la siguiente generación, se disminuye la mortalidad infantil y hay una existencia de las familias sanas.
Las naciones del continente africano son las que padecen más este tipo de brechas y por consiguiente, las que mayores problemas de miseria atraviesan. Por ejemplo, en África subsahariana el número de niñas sin escolarizar ascendió desde los 20 millones en 1990 a los 24 millones para el año 2002.
AULAS DE CLASES VACÍAS
Para tratar de eliminar estas desigualdades la Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera que para el año 2015 se debe cumplir por lo menos, con dos de los objetivos de la llamada Cumbre del Milenio, celebrada en el año 2000. El primero es lograr una educación para todos que incluya una educación primaria universal. El segundo desafío se refiere a una igualdad entre los géneros.
A miles de kilómetros de cualquier país africano, Gary Sthal, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en una oficina en Managua convertida por más de una hora en una improvisada sala de conferencias, asegura tajantemente que el problema de Nicaragua, y de casi todos los países de América Latina, no es la brecha entre hombres y mujeres con acceso al nivel de educación primaria.
De acuerdo al diplomático, en nuestro país este tipo de brechas son mínimas y no siempre están a favor del niño sino que de la niña. Señala que la diferencia es tan poca que no vale la pena mencionarla. Según él, “todos sabemos que hay un poquito más de mujeres que de hombres, más o menos un 51 y 49 por ciento respectivamente. La retención de la educación primaria en las niñas es de un 94.45 por ciento y en los varones del 92.41 por ciento, las estadísticas de brechas no son significativas”.
¿Si la desigualdad de género no es el principal problema educacional del país, qué nos imposibilita escapar de la pobreza?, consultamos. Sthal tiene una respuesta: el alejamiento de los niños de las aulas de clases. Manejando cifras, como todo un buen matemático, dice que el año pasado un 45 por ciento de los niños en edad escolar no logró estudiar.
De acuerdo a estadísticas del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), por lo menos 800 mil niños estuvieron lejos de las escuelas.
“Uno de cada dos niños no tiene acceso a la escuela y un poco menos del 50 por ciento de los que se matriculan en primaria (la tasa de matrícula es del 87 por ciento) terminan el quinto grado, eso nos pinta un cuadro tan preocupante. Uno de cada dos niños de este país aprende lo básico de la lectura, escritura y aprende a razonar, le da oportunidades básicas en la vida, pero es preocupante. Los condena a repetir el ciclo vicioso de la pobreza con su propia familia y sus propios hijos, porque no tienen conocimientos”, expresó.
“Para que una persona pueda ejercer sus derechos como ciudadano según todos los expertos mundiales, lo básico es haber terminado el quinto grado, en otras palabras no es suficiente que un niño y una niña hayan terminado el segundo grado, o el cuarto grado”, agregó.
PROGRAMA ÚNICO DE EDUCACIÓN
Las llamadas brechas socioeconómicas y geográficas son los principales obstáculos para que más de 700 mil niños no acudan a clases anualmente en Nicaragua. Muchos padres, principalmente en el campo, por las largas distancias existentes entre su hogar y la escuela prefieren no enviar a sus hijos a clases y más bien, lo obligan a laborar en el hogar.
Para el representante de la Unicef lo primordial es incluir a la mayoría de los niños a la educación primaria, porque sólo la minoría entra a la escuela y la cuarta parte de los que logran entrar es la única que aprueba hasta el quinto grado.
Para cumplir con este objetivo, que a simple vista no es tan fácil, se tiene que elaborar un programa único de educación del país, el cual se pueda poner en práctica, en poco tiempo, hasta en las zonas más remotas, refiere el funcionario de Unicef.
ESFUERZO DEMANDA VOLUNTAD POLÍTICA
Este programa educativo, según Sthal, debe ir acompañado de la voluntad política del Gobierno de turno, porque “no hay ningún país en el mundo que ha logrado un buen nivel de desarrollo sin educar a todos los niños, si no está (el Programa Educativo) muy alto en la agenda nacional no vamos a lograrlo”.
Dijo que hasta el momento lo que se ha hecho bien acá es un Plan Nacional de Educación “que es una política excelente pero falta ponerlo en práctica”.
Indicó que hay mucho apoyo de parte de la comunidad internacional, pero se debe hacer un uso más eficiente de los recursos para cumplir con el programa único de educación, adaptado tanto para el Atlántico como el Pacífico. También se tiene que poner mayor énfasis en la cuestión de calidad en la enseñanza que se mide en terminar la educación primaria, inicialmente.
LA MEJOR INVERSIÓN
“Un niño que nace en extrema pobreza, que no recibe una educación básica, que no termina su quinto grado, que no termina la educación primaria, lo más probable es que se case a una edad muy joven, va a comenzar a procrear hijos muy joven, antes de cumplir los 18, no va a tener oportunidad de laborar, va a vivir en pobreza extrema, estará expuesto a más enfermedades. En rendimiento, en términos humanos, la educación es la mejor inversión que se puede hacer”, añadió.
Para el representante de Unicef, Nicaragua puede lograr que el 55 por ciento de la población en edad de educación primaria, que no logra estudiar, se integre gradualmente, casi en su totalidad, a las aulas de clases antes del año 2015. Recursos hay, sólo falta el empuje de quienes gobiernan la nación, expresa.
“NO CONDENEMOS AL PAÍS”
Gary Sthal, representante de Unicef, considera que Nicaragua bien puede cumplir con dos de las metas del milenio, una educación para todos y la igualdad de género, mientras más rápido el Gobierno se decida a invertir en la educación.
w El ejemplo de Taiwan y Singapur es traído como ejemplo por Sthal. Ambas naciones superaron condiciones similares a las de Nicaragua, luego que sus gobiernos decidieron hace más de 30 años mejorar sus sistemas educativos, convirtiéndose en potencias económicas.
w “Para un país que quiere desarrollarse es una excelente estrategia tener una zona franca, pero si eso es la fuerza para el futuro, se va a quedar relegado como un país de mano de obra barata. Si la apuesta a largo plazo en Nicaragua no es tener una mano de obra totalmente calificada, con una educación de calidad para todos, estamos condenando al país para que otros vengan a aprovecharse”.
ACCESO TOTAL
“No estamos abogando para invertir en más niñas que niños, acá estamos abogando a favor del 57 por ciento de los niños que no completan la primaria, porque si estamos hablando del futuro del país de aquí a 20 años, si uno de dos niños no han terminado el quinto grado, no será un futuro muy prometedor”, sostuvo Gary Stahl, Representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).