Gustavo Ortega [email protected]
** Señoras y señores, damas y caballeros, “ladies and gentlemen”, los y las: Nicaragua ya está en la iniciativa para países pobres altamente endeudados (HIPC en inglés), desde diciembre del año 2000, lo que se consiguió la semana pasada es alcanzar la segunda fase y última del proceso de condonación.
** Hacemos esta aclaración porque ha sido recurrente la equivocación, sobre todo en muchos medios de comunicación, decir que “entramos a la HIPC”, “ya somos HIPC”, “alcanzamos la HIPC”… o lo que fue más notorio: “Conquistamos la HIPC”.
** Este proceso empezó en 1998, en 1999 con una vergonzosa piñata gigante se celebró el hecho de que estábamos en la lista de los más pobres del planeta, ya éramos “elegibles”, en diciembre del 2000 ya nos metieron al paquete HIPC de manera oficial que es lo que se llama punto de decisión.
** Hace cinco días nos confirmaron que ya nos borrarán una gran parte del saldo de la deuda externa, es lo que se llama el punto de culminación.
** Pero la cosa no termina ahí, los “padrinos” de la HIPC seguirán fiscalizando el comportamiento del país, si no, pues adiós mis flores y a empezar de nuevo.
** ¡Qué síndrome de figureo! (parafraseando al ilustre licenciado León Núñez). Parece que saludar al presidente Bolaños es todo un acontecimiento entre los altos funcionarios públicos… uno se le puso de frente como si no quiere la cosa y casi se le tiró encima, sólo para capturar un apretón de manos.
** Otro “ilustre” miembro del gabinete se le pegó hasta que el mandatario le dirigió una mirada con una sonrisa… el funcionario con eso habrá dicho que puede dormir tranquilo, y otra elegante funcionaria lo siguió hasta lograr un beso en la mejilla… ¡Ojo doña Lila!
** Todo esto en el anuncio del punto de culminación de la HIPC, en Casa Presidencial la semana pasada. ¿Será que les suben el salario por cada saludo o es sólo mera “cortesía”?, ¿quién podrá respondernos?
** Y hablando de figureo, que bochorno ajeno siente uno cuando los funcionarios que ganan salarios que salen de nuestros impuestos buscan la manera de que se les felicite por su labor.
** ¡Señores es su obligación!, no anden haciéndole “ojitos” a los medios de prensa, ni usando sus “influencias” para que se coloquen como héroes… eso cae mal.