- Rosa Nidia, contenta, abraza y alimenta a sus cuatro hijos, luego que la “numero tres” saliera de la Sala de Cuidados Intensivos
Roberto Pérez Solís [email protected]
La salida de la cuatrilliza llamada “la número tres” de la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Bertha Calderón, ayer por la mañana, propició el encuentro. Luego de diez días de permanecer en el Hospital, Rosa Nidia Martínez, por primera vez tuvo entre sus brazos a sus cuatrillizos, porque día antes, los otros tres bebés habían sido ubicados en la Sala de Cuidados Intermedios.
Eran un poco más de las once de la mañana cuando la humilde mujer jinotegana se dirigió a Sala de Cuidados Intermedios para alimentar a los tres niños, sin imaginar aún, porque los médicos no se lo habían comunicado, que la otra niña también estaba en esa sala. Doctores y enfermeras fueron testigos del grato momento. Por espacio de varios minutos, Rosa Nidia pudo alimentar, cargar y contemplar tiernamente a sus cuatrillizos.
“Estoy alegre porque están fuera de peligro, los doctores me dijeron que en pocos días me van a sacar. No los había chineado a los cuatro al mismo tiempo”, dijo contenta la madre. “Espero que sigan mejorando para podérmelos llevar a Jinotega. Ojalá que para esos días ya tenga la casa que me van a regalar”, agregó.
EN VÍAS DE RECUPERACIÓN
El doctor Barney Zavala, dijo que decidieron trasladar de sala a los cuatrillizos porque habían experimentado notables avances en su salud. De acuerdo al médico, los niños están comiendo bien Y prácticamente aumentando de peso. “Ahora sólo hay que completarle sus esquemas de antibióticos y, en una semana, podríamos estar hablando de un posible egreso, porque éste se valora cuando alcanzan los mil 500 kilogramos de peso” , agregó el médico.
Zavala aseguró que los cuatrillizos prácticamente ya superaron su etapa crítica por lo que ahora se espera que respondan satisfactoriamente al traslado de sala y al suministro de nuevos medicamentos.