- Canciller Caldera ratifica que no hay viaje para el segundo contingente y dice que ya notificó a Defensa
- Ejército no se da por aludido y continúa entrenamiento, mientras España dice no tener información oficial
Luis Felipe Palacios [email protected]
El jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión McDonough, ordenó ayer al segundo contingente de soldados que integran la Fuerza de Tarea de Ayuda Humanitaria, seguir con su etapa de entrenamiento y preparación para cumplir su misión humanitaria en Irak, porque el dinero para financiar su viaje puede aparecer en cualquier momento.
En un mensaje dirigido a los 115 soldados, desde la Escuela de Sargentos Andrés Castro, ubicada en las afueras de Managua, Carrión no descartó que los 950 mil dólares que se requieren para el relevo de la misión, sean donados a “última hora” por un país amigo.
“Ustedes saben que en Nicaragua hay cosas que se resuelven a última hora y nosotros no podríamos desactivar la unidad, hasta que tengamos la certeza absoluta de que no va a aparecer algún dinero y la capacidad financiera de mandar las tropas a Irak”, manifestó. “En la experiencia que tengo de estar de Jefe del Ejército, y conociendo la política de nuestro país, nada es imposible en Nicaragua, por eso vamos a sostener la planificación que tenemos”, sostuvo.
Ayer mismo, el canciller Norman Caldera reiteró que el envío del segundo contingente de soldados nicaragüenses a Irak no será posible en este momento por falta de fondos. Sin embargo, no descartó que el Gobierno envíe en un futuro que no precisó, otra misión a Irak. Dijo que el Gobierno notificará en los próximos días esa decisión, a Estados Unidos.
Coalición apoya envío
Carrión dijo que “los aliados han mostrado el interés de que continuemos nuestra misión en Irak”, y comentó que los agregados militares de los países que integran la coalición, al conocer las declaraciones del canciller Norman Caldera de cancelar el envío del segundo contingente, se comunicaron con la Comandancia General para verificar la información.
“Les dijimos que esperaran comunicación oficial de la Cancillería, (porque) nosotros vamos a esperar comunicación oficial del Jefe Supremo (de las Fuerzas Armadas), que es el Presidente de la República, y con ello le vamos a dar explicación a los mandos militares de la coalición”, explicó.
Asimismo, Carrión informó que este domingo llegan al país instructores españoles a asistir a los 115 soldados, porque además de no dar por cancelado el envío del segundo contingente, no puede ser “irresponsable” de suspender la planificación militar acordada con anterioridad.
Los soldados, que brindaron una demostración militar a un grupo de periodistas, fueron invitados por el general Carrión para representar a la institución militar en la bienvenida del primer contingente.
ESPAÑA NO HA SIDO INFORMADA
El general español Rogelio García de Dios Ferreiro, quien dirige una misión de entrenamiento a los contingentes centroamericanos de relevo que irán a Irak, dijo a ACAN-EFE que hasta ahora ningún país centroamericano ha comunicado oficialmente a España que podría dejar de participar en la Brigada Plus Ultra, en referencia a declaraciones hechas por el canciller de Nicaragua, Norman Caldera, en ese sentido. Ferreiro tiene previsto llegar al país el próximo lunes.
SALVARÁN ALGUNOS MISILES
El general Javier Carrión ratificó ante Estados Unidos, que Nicaragua requiere “un número mínimo de misiles” para su defensa antiaérea, sin embargo no precisó la cantidad, por asuntos de seguridad.
“Nicaragua requiere de un número muy mínimo de misiles, de cobertura de defensa antiaérea para la protección contra acciones emergentes o terroristas que utilicen la aviación para atacar aeropuertos u objetivos en el país”, dijo Carrión, al estadounidense Mark Adams, quien encabeza una delegación que llegó esta semana al país.
Carrión confirmó que tuvo con Adams un encuentro “de buena voluntad”, donde no asumieron ningún compromiso, y que fue “un acercamiento más técnico, que ellos (funcionarios estadounidenses) han venido a hacer”.
El jefe militar negó que la visita de Adams tenga el objetivo seguir presionando al Gobierno para que destruya los misiles por temor a que puedan caer en manos del terrorismo internacional: “No estamos (siendo) presionados por nadie”, explicó.