Artículos, billones, miles, centavos y algo más

Humberto Cuadra [email protected]

Hoy día, a periodistas y a columnistas de periódicos se les ha hecho más fácil su trabajo desde que existe abundante información en Internet. Sin embargo, así como es de sencillo investigar información, lo es también el hecho que pueda corroborarse lo que el escritor afirma. Tras haber detectado errores de traducción del inglés al español en mi lectura de periódicos tuve la curiosidad de investigarlos en las ediciones de LA PRENSA del año 2003. Quiero dejar claro que no es mi intención señalar las faltas de persona alguna en particular, sino destacar los deslices más comunes alrededor de este tema y el de advertir que, en estos tiempos, hay que tener mayor cuidado con lo que se escribe. Para poder sustentar mis observaciones seleccioné a un escritor foráneo, reconocido y con residencia en el extranjero.

El 13 de abril del año 2003 se publicó en LA PRENSA un artículo titulado La decadencia de Occidente, escrito por Mario Vargas Llosa, escritor peruano y columnista internacional. Dijo que “…Europa consecuentemente ha ido reduciendo sus presupuestos de defensa, que, en la actualidad, raspan los 180 billones de dólares, en tanto que los de Estados Unidos se acercan a los 400 billones”. Investigué y encontré que el presupuesto de defensa en los Estados Unidos en el año 2003 fue de “397.4 billions dollars”. Sin embargo, “un billón de dólares” corresponde a un millón de millones de dólares y “one billion dollars” a mil millones de dólares. Este desacierto pone en evidencia que “al mejor mono se le cae el zapote”, que somos humanos y nos equivocamos. A la postre, es reconfortante saber que estas potencias mundiales gastaron 1,000 veces menos dinero en sus asuntos militares que lo que se dijo.

En relación al uso de los signos de puntuación utilizados para separar las denominaciones en la escritura de números: en inglés la coma es utilizada para separar los miles de las centenas y el punto para separar las unidades de los decimales. En español es todo lo contrario, el punto separa los miles y la coma los decimales. No debe decirse “uno punto cinco” sino “uno coma cinco”. Esta última confusión posiblemente sea la influencia más generalizada del idioma inglés sobre el español. Otra situación similar se presenta con los nombres de los días y los meses: mientras en inglés ambos se escriben con mayúscula, en español son con minúscula.

También encontré otras frases o palabras traducidas literalmente del inglés como “carpeta asfáltica” proveniente del inglés “asphalt carpet”, utilizada para referirse a una capa de mezcla asfáltica. En inglés la palabra “carpet” significa alfombra y en español la palabra carpeta tiene las acepciones de cubierta para escribir sobre ella y guardar papeles, manta, cortina o paño. Otra frase mal empleada es la que dice “aplicar a una beca” o “aplicar a la universidad” cuando lo que quiere decir es solicitar el ingreso a un programa de becas o a la universidad. Su uso proviene de la palabra “application”, que significa hacer una petición o solicitud. En español, aplicar tiene los significados de poner una cosa en contacto de otra, poner en práctica un conocimiento o medida, adjudicar bienes o efectos y poner esmero en ejecutar alguna cosa. Otra palabra que viene del inglés y que no existe en español es “transportación” que nace de la palabra “transportation” y que significa transporte. La palabra “chatear” es una de las más comunes entre la juventud; creo que algún día será aceptada por la Real Academia Española, proviene de la palabra “chat” que significa platicar familiarmente o chismear. Actualmente es utilizada para designar el acto de conversar en Internet por medio escrito e instantáneamente.

Una de las faltas más comunes, tanto en el español como en el inglés, es la utilización de “alternativas” —o “alternatives” en su caso— como plural de la palabra alternativa. Esta última significa opción entre dos o más cosas. “Alternative”, del inglés, significa opción entre dos cosas. Aunque sus significados no son exactamente iguales, en ninguna de las lenguas existe su plural. Su raíz proviene de la palabra del latín “alter” que significa “la otra” o “el otro”. En dado caso que las posibilidades sean más de una, la alternativa podría ser recurrir al uso de la palabra opciones.

Finalmente debo reiterar que este mensaje tiene la única intención de aportar un grano de arena en el aprendizaje de nuestro idioma oficial: el español.

El autor es ingeniero civil.

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