Carlos Martínez Morán [email protected]
Alarma y temor se observó ayer entre los pacientes del Centro Médico Apolonio Berríos, tras un intento de asalto que frente a ese lugar realizaron cuatro sujetos desconocidos, armados con filosos cuchillos y una pistola.
Testigos del hecho informaron que el robo frustrado se realizó en contra de un joven, cuyo nombre no se logró conocer, quien desesperado llegó pidiendo ayuda porque los antisociales lo perseguían para asaltarlo.
El alerta llegó hasta el jefe de seguridad de la clínica, Marcos Antonio Alvarado Orozco, quien de inmediato se preparó para enfrentar a los antisociales. En respuesta, éstos también sacaron sus cuchillos, pero repentinamente salieron corriendo al escuchar cinco detonaciones de un revólver calibre 38 que manipulaba el vigilante.
Alvarado Orozco informó que decidió enfrentar a los delincuentes porque es su responsabilidad brindar protección a los pacientes que acuden a ese centro asistencial.
“El joven es paciente de este centro y yo tenía la obligación de defenderlo de los delincuentes que lo venían siguiendo para asaltarlo”, dijo.
Una patrulla policial se presentó en el lugar del hecho y tras recibir la información del caso realizó un rastreo. En este operativo se logró la captura de dos adolescentes que fueron llevados a la clínica para que fuesen reconocidos, pero los dejaron en libertad porque ninguno de los testigos le encontró parecido físico con los asaltantes.