Con la llegada de fin de año, en muchos hogares afortunados, hay abundancia y se dejan sobrantes. Para no desperdiciarla puede congelarla y comerla después. Así ahorrará dinero y tiempo. Sepa cómo hacerlo correctamente.
MEDIDAS
Marque los recipientes o las bolsas con una etiqueta que tenga la fecha y el número de raciones. Deje un espacio de aproximadamente 2.5 cm entre la tapa y los alimentos, debido a que éstos se expanden cuando se congelan. Deje enfriar los alimentos antes de introducirlos al congelador, ya que al meterlos calientes puedes afectar negativamente la temperatura de otros.
¿CUÁNTO TIEMPO?
En el caso de las carnes (pollo, pescado y res), se pueden almacenar entre seis y nueve meses, mariscos de tres a cuatro meses, huevos seis meses, verduras precocidas y frutas con azúcar uno o dos meses, pasteles con mantequilla cuatro a seis meses.
CONTRAPARTE
Una vez descongelado el alimento, se debe calentar hasta que dé un hervor, con la finalidad de eliminar cualquier microorganismo nocivo que haya podido contaminar el producto. Estos consejos los encuentra en “El libro de la congelación”. Editorial Planeta. México 2003.