El presidente Bolaños y el secretario de la Presidencia, Leandro Marín, revisan a ver si hubo suerte para ellos.

Alegría, tensión y esperanzas

Muchos seguían el sorteo apretujando su vigésimo en el bolsillo Roberto Pérez Solís [email protected] Desde horas tempranas del 24 de diciembre, un buen número de periodistas e invitados especiales, entre ellos el presidente Enrique Bolaños y su esposa Lila T. de Bolaños, se presentaron a las instalaciones de la Lotería Nacional para ser testigos del […]

  • Muchos seguían el sorteo apretujando su vigésimo en el bolsillo

Roberto Pérez Solís [email protected]

Desde horas tempranas del 24 de diciembre, un buen número de periodistas e invitados especiales, entre ellos el presidente Enrique Bolaños y su esposa Lila T. de Bolaños, se presentaron a las instalaciones de la Lotería Nacional para ser testigos del sorteo navideño que por segundo año consecutivo, el premio mayor alcanzó la cifra de un millón de dólares.

El ambiente era de alegría, pero al mismo tiempo de suspenso. Locutores, periodistas, camarógrafos, trabajadores de la Lotería Nacional y los mismos invitados al sorteo guardaban en sus bolsillos al menos un vigésimo de lotería, con la esperanza de convertirse en los nuevos millonarios o, en otros casos, aumentar su fortuna.

La primera dama de la República, entre bromas dijo a los periodistas que no podía sacarse sola el premio mayor, debido a que sólo había comprado dos vigésimos, los que sacó de su cartera para mostrarlos. Mientras el presidente Bolaños, quien también aceptó haber comprado lotería, dijo: “Quiero desear que este premio salga repartido para que pueda beneficiar a mucha gente, pero después de todo, que sea la voluntad del Señor”.

TODOS CAÍAN, MENOS “EL GORDO”

Inmediatamente la tómbola empezó a girar. Los anunciadores no se cansaban de anunciar los premios de 250 y 400 dólares, que habían en mayor cantidad. Mientras eso sucedía, la bolita color blanco, que representaba el premio millonario, nunca era atrapada.

Después de más de una hora de sacar premios menores y unos que otros de 10 mil y 25 mil dólares, al fin, ante la vista de casi un centenar de testigos, la “bolita blanca” fue atrapada, para que los anunciadores, segundos después, a todo pulmón dijeran que el número ganador había sido el 06834.

Posteriormente el presidente Enrique Bolaños anunció que el billete de lotería se había vendido en Estelí, por el señor Camilo Rizo Salinas.

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