- Honduras, Costa Rica, Panamá y
Nicaragua deciden suspender
temporalmente importaciones
por temores a la “vaca loca” - Científicos comprueban preliminarmente que res sí está infectada
Cables combinados
Además de Nicaragua, Costa Rica, Honduras y Panamá, oficializaron ayer el cierre del ingreso de carne estadounidense luego de darse el primer caso de encefalopatía espongiforme bovina (EEB), padecimiento conocido como “mal de vacas locas” por las afectaciones que produce en el sistema nervioso de los bovinos.
El ministro de Agricultura costarricense, Rodolfo Coto, explicó que la medida está en vigencia desde el 24 de diciembre y se mantendrá de forma temporal mientras contactan con algunos organismos relacionados al tema.
Las autoridades costarricenses también estudiarán la situación en conjunto con otros países que tomaron la misma medida
El caso ocurrido en Estados Unidos fue dado a conocer el martes y de inmediato naciones como Japón anunciaron el cese de importaciones. En América Latina han tomado la misma decisión Brasil, Colombia y México.
Panamá suspendió el miércoles temporalmente todas las importaciones de animales, productos y subproductos bovino, caprino y ovino de EE.UU. para prevenir la entrada al país de la enfermedad conocida como de “las vacas locas”.
También Honduras suspendió ayer la importación de carne bovina estadounidense. El director del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria de Honduras, Lizardo Reyes, dijo a periodistas que la medida se tomó tras el anuncio hecho por Estados Unidos el pasado 23 en el Estado de Washington.
Agregó que Honduras importa cantidades mínimas de carne bovina, porque los hondureños consumen más el producto nacional, del que dijo que se ha incrementado en cantidad y calidad.
El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) de Panamá, suspendió las importaciones desde el miércoles por decisión del director nacional de Salud Animal y el director de Cuarentena Agropecuaria de Panamá, Manuel González y Guillermo Vargas, respectivamente.
MÉXICO ALERTA
Por su parte el gobierno mexicano está aplicando en los principales aeropuertos un programa preventivo de sanidad para evitar la importación de productos cárnicos bovinos de EE.UU.
Las autoridades de los aeropuertos explicaron ayer a medios de prensa que el “cerco sanitario” consiste en intensificar la revisión fitosanitaria en el área de carga y equipaje.
El miércoles México decidió cerrar sus fronteras a los productos cárnicos provenientes de Estados Unidos.
CONFIRMACIÓN PRELIMINAR
Las autoridades estadounidenses declararon ayer que han recibido una análisis independiente, aunque preliminar, que confirma la existencia del primer caso de encefalopatía bovina, más conocida como el “mal de las vacas locas”, en Estados Unidos.
Los científicos en el Laboratorio Central de Veterinarios en Waybridge, Inglaterra, coincidieron en que la vaca que estudiaban padecía de la encefalopatía bovina, dijo la portavoz del Departamento de Agricultura Alisa Harrison.
“Estamos sopesando esta confirmación”, dijo Harrison, quien agregó que el laboratorio inglés realizará otro análisis. Está previsto que se entreguen los resultados finales al finalizar la semana.
La encefalopatía bovina apareció por primera vez en Gran Bretaña en 1986 y se cree que es la fuente del mal de Creutzfeldt-Jakob, una enfermedad humana que degenera el cerebro. Los científicos creen que los humanos pueden contraer la enfermedad por comer productos bovinos que estén infectados con el mal.
Un total de 153 personas han muerto en todo el mundo, 143 en Gran Bretaña, por el mal de Creutzfeldt, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.
El año pasado, Estados Unidos exportó 2,600 millones de dólares en carne.
EE.UU. MINIMIZA
El Departamento de Agricultura, con su responsable, Ann Veneman, a la cabeza, trata de tranquilizar a los consumidores en EE.UU. y a los importadores extranjeros, acerca de la excelencia de la carne vacuna estadounidense y su nulo riesgo para la salud. En sus ruedas de prensa diarias insisten en que las sospechas afectan a un único ejemplar y “el riesgo para la salud humana es extremadamente reducido”.