El champagne debe enfriarse despacio. Para alcanzar los seis a ocho grados centígrados de temperatura, el mejor método consiste en sumergir la botella en una cubitera con mezcla de agua y hielo durante 20 minutos o media hora.
ENFRIAR EL CHAMPAGNEB>
En caso de no disponer de cubitera, la botella puede enfriarse en la parte menos fría del refrigerador durante mediodía (nunca más tiempo porque el champagne pierde carbónico y, por tanto, propiedades).
CÓMO ABRIR LA BOTELLA
Primero abra el papel metalizado en forma circular, después coloque el dedo pulgar sobre el corcho y retire el prencito. Con el dedo pulgar sobre el corcho, tome la botella con la otra mano desde abajo y gire la misma desde allí para descorchar. O sea que no se gira el corcho, sino ¡la botella o, sino la botella! Girar con tres dedos la misma. La botella va hacia arriba 45 grados. Retirar el corcho sin ruido, apenas puede haber un pequeño soplido.
A los tres segundos sirva la copa de champaña.
SERVIR CON SABOR
Debe servirse a una temperatura de seis a ocho grados centígrados. Teniendo en cuenta que al contacto con la copa se calentará un poco, el champagne así servido será bebido a la temperatura ideal. Si se sirve demasiado frío o helado, pierde todo el sabor; si está excesivamente caliente, se hace pesado, pierde el aroma y la espuma desaparece.