- El primer abogado al que le permiten ver a un sospechoso de terrorismo, describe Guantánamo como un “agujero negro físico y moral”
- Más de 600 hombres acusados de ser talibanes y miembros de Al Qaeda llevan ya dos años en un limbo legal
Grant McCoolReuters
NUEVA YORK.- La base naval estadounidense de Guantánamo, en Cuba, donde están detenidos cientos de sospechosos de pertenecer a la red Al Qaeda, es un “agujero negro físico y moral”, dijo el primer abogado civil autorizado a reunirse allí con un cliente.
El abogado australiano Stephen Kenny, quien la semana pasada visitó al detenido David Hicks de Adelaida, Australia, dijo en un encuentro con la prensa esta semana en Nueva York que su defendido estaba con un “espíritu razonable” pero “bastante deprimido por sus condiciones”.
Hicks, de 28 años, y cientos de otros detenidos fueron capturados durante la invasión de Estados Unidos en Afganistán tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, que fueron atribuidos por Washington a la red islámica Al Qaeda.
Los detenidos permanecen arrestados desde hace dos años sin que se hayan formulado cargos en su contra y sin tener contacto con el mundo exterior, despertando una ola de críticas a nivel mundial contra Estados Unidos.
Hicks fue el primer detenido de Guantánamo en ser autorizado a recibir la visita de un abogado. Kenny fue acompañado en la base naval por el consejero de defensa militar norteamericano y hubo restricciones acerca de lo que podría decir sobre los cinco días de reuniones en la base.
El Gobierno autorizó la visita luego de que la Corte Suprema estadounidense dijo el mes pasado que revisaría una reglamentación que establece que los detenidos están fuera de la jurisdicción de los tribunales norteamericanos.
La Corte decidiría hacia fines de junio los casos de dos británicos, dos australianos y 12 kuwaitíes, pero un fallo afectaría a todos los prisioneros.
Kenny dijo que Estados Unidos no había emitido un cronograma para el caso de Hicks y “no sé cuándo ni si David será efectivamente acusado formalmente o si será sometido a juicio”.
CONVERTIDO AL ISLAM
Hicks, quien se convirtió al islamismo, fue arrestado en diciembre del 2001 cuando luchaba con el talibán. Kenny dijo que Hicks no había matado ni herido a personal militar estadounidense ni australiano.
Kenny se refirió a unas declaraciones el mes pasado del jurista británico Lord Johan Steyn, que calificó a Guantánamo como “un agujero negro legal” para los detenidos sospechosos de respaldar al depuesto régimen talibán.
“Después de haber estado allí, (la base de Guantánamo) es un agujero negro físico y moral”, expreso Kenny, cuyos esfuerzos están respaldados por el Centro de Derechos Constitucionales, con base en Nueva York y que defenderá el caso de los detenidos ante la Corte Suprema.
Un ciudadano canadiense, quien fue liberado de la base naval de Guantánamo tras dos años en cautiverio, llegó el domingo a Canadá y proclamó su inocencia.
El canal de televisión CBC mostró imágenes de Abdurahman Khadr, de 21 años, a su llegada al aeropuerto de Toronto. Khadr dijo que las autoridades estadounidenses lo liberaron el mes pasado, pero se negaron a enviarlo a Canadá y en su lugar lo pusieron en un avión con destino a Afganistán.
El hermano menor de Khadr, de 17 años, aún está detenido en Guantánamo, acusado de estar vinculado en un ataque mortal contra un soldado estadounidense en Afganistán.
Su padre Ahmed Said Khadr es sospechoso de pertenecer a la red terrorista Al Qaeda.
PRESIÓN EN REINO UNIDO
Un influyente comité parlamentario pidió al Gobierno del Reino Unido la derogación urgente de la ley antiterrorista que permite la detención indefinida de extranjeros, duramente criticada por los grupos defensores de derechos humanos. Formado por miembros de las cámaras de los Comunes y los Lores, ese órgano de consulta escribió: “Consideramos que los defectos son lo suficientemente serios para recomendar con firmeza que la Sección 4, que permite a extranjeros ser detenidos indefinidamente, sea reemplazada con urgencia”, subraya el texto. (EFE)
VER TAMBIÉN: