Edgardo Jiménez López
La protesta de estudiantes “terroristas” se vuelve intolerable para la población, que con amargura y miedo recuerda los días de la guerra fratricida de los años setenta y ochenta.
¿Qué clase de estudiantes son éstos que lanzan bombas con charneles a los policías con la intención de matarlos o herirlos (y a los que pasen por allí) que cumplen su deber de hacer respetar el orden?
La Asamblea Nacional, que dio el porcentaje del 6 por ciento del Presupuesto a las universidades públicas, debe nombrar una comisión de personas no políticas y de reconocida honorabilidad, para que al estudiante que quiera ingresar a la universidad se le otorgue la beca a base de las notas y no por obediencia a los directores ni por razones políticas.