- La pena de muerte es ilegal en Europa
Rosalind Russell/Reuters
Londres.-La posición de George W. Bush a favor de la ejecución de Saddam Hussein generó el miércoles malestar en Europa –donde la pena de muerte es ilegal–, y temores en el Oriente Medio de que la suerte del ex dictador ya ha sido definida.
El presidente estadounidense dijo el martes en una entrevista con ABC News, que Hussein, capturado el sábado pasado, merecía “la pena capital’’ por su brutal gobierno y que los iraquíes deberían conducir el juicio.
Las declaraciones de Bush dejaron a los aliados europeos de Estados Unidos en una situación incómoda y políticos de Gran Bretaña, España e Italia, que apoyaron la invasión liderada por Washington en abril para derrocar a Hussein, intentaron tomar distancia del tema.
“Yo no creo en la pena de muerte (…) pero respeto las opiniones de otros’’, dijo el ministro británico del Interior, David Blunkett, a la radio de la BBC. “Creo que estaría bien que el pueblo iraquí tome la decisión”.
La canciller española, Ana Palacio, dijo que se oponía a la pena de muerte para Hussein y que su juicio debería demostrar el poder de la humanidad sobre lo inhumano.
“El juicio a Saddam debe ser un símbolo de ética y moralidad frente a las cualidades más miserables e inhumanas’’, dijo.
El ministro de Defensa italiano, Antonio Martino, también se mostró contrario a la pena de muerte. “Yo no tengo voluntad para darle a las potencias políticas licencia para matar’’, dijo en una conferencia de prensa.
El presidente iraní, Mohamed Jatamí, dijo que no deseaba la muerte de nadie, pero que si alguien merecía ser ejecutado era Hussein.
“Si tiene que haber una ejecución, la más justa sería la de Saddam, aunque yo no deseo que se mate a un ser humano’’, dijo el mandatario iraní.
¿Juicio justo?
Líderes de Oriente Medio y analistas dijeron que las declaraciones de Bush reforzaban sus temores de que el prisionero más buscado de Estados Unidos no tendría un juicio justo.
“Dudo que tenga un juicio justo y libre’’, dijo Jatamí, cuyo país luchó en una sangrienta guerra de ocho años con el Irak de Hussein, durante la cual el depuesto líder iraquí era visto por Washington como un aliado.
Bombazo
Un camión cisterna cargado con combustible explotó el miércoles en Bagdad y causó la muerte de 10 personas, pero el estallido se debió a un accidente y no a una bomba, como se había informado originalmente. La explosión, atribuida por la Policía iraquí a una bomba, aumentó la angustia en un Irak saturado de violencia e inestabilidad tras la captura de Saddam Hussein.
Le llueven demandas al ex dictador
Países vecinos de Irak y otros mucho más alejados de la región, expresaron el miércoles su disposición de acusar al depuesto presidente iraquí Saddam Hussein, de crímenes contra la humanidad.
Kuwait, invadido por Irak en 1990, se convirtió en el más reciente de varios países, que incluyen a Irán e Israel, en anunciar que prepara expedientes sobre supuestos crímenes y quieren participar en cualquier juicio contra Hussein.
El jeque Sabah al-Ahmad al-Sabah, citado por la Agencia de Noticias de Kuwait (KNA), dijo que los ministerios de Relaciones Exteriores y de Justicia de su país recibieron instrucciones de “preparar un expediente completo sobre los crímenes cometidos por Saddam Hussein contra Kuwait y su pueblo’’.
Irán dijo que estaba preparando una demanda criminal para presentarla ante cualquier tribunal internacional que juzgue al ex presidente iraquí por los cerca de 300,000 iraníes muertos en la guerra con Irak, que se desarrolló de 1980 a 1988. Muchos de los iraníes que perecieron en el conflicto fueron víctimas de ataques con armas químicas.
Israel, que fue atacado con misiles Scud durante la Guerra del Golfo de 1991, anunció que quiere que Hussein sea juzgado por los crímenes que cometió contra el Estado judío.