- Un punto discutido con énfasis en primera reunión ministerial
del Cafta
Gustavo Ortega CamposEnviado [email protected]
WASHINGTON D.C.- El primer encuentro a nivel de ministros de Comercio de los seis países que negocian el Cafta dejó un buen sabor en la parte textil, pues se empezaron a analizar los tres aspectos primordiales que reclama Centroamérica.
Estos aspectos son la definición del mecanismo para aprobar el uso de telas de escaso abasto, la acumulación de origen y el establecimiento de niveles arancelarios preferenciales, conocidos en la jerga del sector como TPL por sus siglas en inglés.
Tras la reunión que tardó un par de horas, teniendo el istmo como principal interlocutor al subsecretario de Comercio de Estados Unidos, Peter Allgeier, el ministro de Economía de El Salvador, Miguel Lacayo, informó sobre un buen ambiente en las negociaciones del tema textil, una de las prioridades para ambas regiones.
Lacayo dijo ante una batería de periodistas, que se habló por ejemplo que si la tela o hilasa no es producida en la región (Centroamérica), entonces esa hilasa deberá formar parte de la lista de poco abasto. “Hasta ahora hay bastante acuerdo en el principio general pero Estados Unidos debe hacer algunas consultas”, indicó el funcionario.
Dijo que se planteó que si se quiere confeccionar prendas y no se encuentran las telas en el mercado regional se podría hacer una solicitud de corto plazo para colocar ese insumo en la lista de poco abasto mientras se define si hay disponibilidad permanente o no.
Lo anterior plantea, según Lacayo “una disponibilidad tremenda, este principio es básico para que luego se haga una discusión mucho menos arbitraria y se haga de manera más concreta”.
El ministro dijo que en este aspecto se percibió buena disponibilidad por parte de Estados Unidos, “la verdad es que conceptualmente hay acuerdo aunque no lo hayan reafirmado de esta forma… fue muy positivo”.
Sobre los TPL, Lacayo dijo que se habló del concepto integral, “creo que es la primera vez que se ve la película completa y él (Allgaier) aceptó que en ese sector debe haber balance”.
El uso de estos TPL estaría definido mientras se desarrolle la industria textil, que en el caso de Nicaragua, sería unos 15 años.
Actualmente Nicaragua importa el 87 por ciento de las telas de terceros países, y solamente el 13 por ciento proviene de Estados Unidos.
Al nivel de ministros, que es la categoría en la que desde ayer se colocaron las negociaciones del Cafta, lo que se busca es llegar a acuerdos para dar instrucciones a los equipos técnicos, lo que se acuerda es el concepto y luego se ejecuta a nivel de detalles en la parte técnica.