- Según el pediatra Carlos García Vallejos, de cada 100 niños y niñas atendidos, 20 de ellos sufren abandono social. Entre las principales causas figuran
la violencia intrafamiliar, el alcoholismo, drogadicción, la desintegración de la familia, maternidad y paternidad irresponsable
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]
Santos Pérez Reyes es un hombre musculoso, lleno de vida y trabajador, pero las ganancias de su empleo y sus fuertes brazos, paradójicamente no los utiliza para la protección de sus niños, sino para abarcar todo el alimento de la casa, mientras sus hijos caen en severa desnutrición entorpeciendo su desarrollo normal.
La niña Yubelkis, hija de Santos Pérez Reyes, cuando vio un vaso de leche en la sala de pediatría del Hospital San Juan de Dios de Estelí, agarró el vestido de una enfermera para llamar la atención de lo hambrienta que estaba en su casa, situada en el barrio Nuevo Amanecer, donde por falta de alimento cayó en una desnutrición severa.
“La desnutrición no es por falta de comida, es por otra enfermedad, porque nosotros hasta pollo le damos, lo que pasa es que Yubelkis come tierra”, justificó su padre Santos Pérez Reyes, un vendedor ambulante.
Recientemente su otro hijo, Evertz Omar, de 8 años, estuvo en estado de coma en un centro hospitalario de Managua, por el mismo problema de la falta de alimentación.
“A estos niños sus padres no les dan de comer. Yubelkis de 5 años tiene un peso como si se tratara de una niña de ocho meses de edad, expresa la doctora María del Carmen Suárez, tras señalar que mensualmente atienden cinco casos de este tipo en la sala de pediatría.
El pediatra Carlos García Vallejos, responsable de la sala de emergencia del Hospital San Juan de Dios de Estelí, afirma: “En todo tiempo, quien tiene el privilegio en los alimentos es el niño, pero hay padres que ellos comen primero y dejan sin comer a sus hijos”.
EL DOLOR DE SER NIÑO
Alvarito es un niño inhibido, sensible, de semblante triste, friolento, quiere estar envuelto entre las sábanas y calentando sol. Tiene 12 años pero aparenta cuatro. Aunque en su comunidad La Laguna, al este del municipio de Estelí, existe escuela, jamás ha tenido entre sus manos un lápiz y cuaderno.
Además de su estado de desnutrición ingresó al Hospital San Juan de Dios con una grave infección urinaria por la falta de aseo de sus familiares.
CINCO AÑOS DESPUÉS
Hace cinco años, el niño Elvis Filemón González Martínez, se cayó de un caballo en la comunidad de Venecia, municipio de Condega, sufriendo un rudo golpe en la cabeza, quedando con frecuentes dolores.
“Nunca lo había llevado donde los doctores, hasta ahora que no aguantaba los dolores”, expresa el campesino Filemón González Gutiérrez, padre del niño.
Para el padre, los dolores de cabeza, “son porque el cerebro trabaja mucho al estar el niño estudiando en la escuela, más ahora que está en quinto grado”.
Elvis Filemón de 10 años, relata que la mitad de su vida la ha pasado con dolor de cabeza, pero que sus padres jamás escucharon sus lamentos, y por el contrario le exigían que abandonara la escuela, pero nunca lo hizo porque quiere ser un profesional.
EL FLAGELO DEL ABANDONO SOCIAL
Los relatos anteriores son claros ejemplos del abandono social, que significa la falta de los cuidados y vigilancia que la niñez requiere de parte de los adultos o instituciones encargadas de velar por la protección de los niños, niñas y adolescentes.
El abandono es un tipo de maltrato, cuya negligencia puede ser educativa, emocional y física como carencia de supervisión apropiada, negación de los alimentos, falta de protección y cuidado médico necesario.
Datos presentados por el especialista en pediatría, doctor Carlos García Vallejos, director de emergencia del Hospital San Juan de Dios de Estelí, demuestran que de cada 100 niños que atiende personalmente, 20 de ellos sufren el abandono de sus familiares en su propio hogar.
En tanto, Christopher González, analista del Ministerio de la Familia, revela que esta institución en el departamento de Estelí, registra como promedio mensual el abandono de cinco niños y niñas, entre abandonos parciales o totales.
González, asegura que los abandonos más visibles, son los que ocurren en los hospitales, pero que el abandono social es un problema grave, más aún cuando la población se niega a denunciarlo.
Las Aldeas SOS, realizó este año un diagnóstico en 313 viviendas de barrios periféricos de la ciudad de Estelí, encontrando que el 45 por ciento de los hogares son mantenidos por madres solteras y el 12 por ciento de los niños fueron abandonados por sus padres y madres, dejándoles principalmente en manos de sus abuelas.
En Nicaragua, el Ministerio de la Familia ha contabilizado aproximadamente a cuatro mil niños y niñas, que son víctimas del maltrato y abandono de parte de los adultos.
DATOS DISPERSOS
“Las estadísticas propiamente dichas sobre niños abandonados, no existen en Nicaragua y los datos están dispersos”, manifestó Carlos Emilio López, Procurador Especial de la Niñez y la Adolescencia.
“Se debería de realizar un estudio que sistematice todas estadísticas dispersas para que se pueda impulsar políticas, programas y proyectos para prevenir la desaparición de niños, atender a los abandonados y a padres de familias”, considera López.
López se pronunció a favor de la creación de espacios de concertación local para el cumplimiento de los derechos de la niñez y la adolescencia, donde estén incluidas las delegaciones policiales, autoridades judiciales, Ministerio Público, alcaldías, entre otros autores.
CAUSAS Y PROYECTOS
El Ministerio de la Familia considera que una de las principales causas del maltrato y abandono de los niños y niñas, es la violencia intrafamiliar, así como el alcoholismo, drogadicción, maternidad y paternidad irresponsable y la desintegración de la familia.
En muchos casos los padres abandonan a los niños y dejan las responsabilidades a familiares que muchas veces los obligan a mendigar en las calles y los exponen a situaciones de riesgo, expresa Cándida Rosa Calderón, funcionaria de las Aldeas SOS en Estelí.
Asimismo, hay niños y niñas abandonados por presentar limitaciones físicas o de discapacidad. Son dejados en las casas, calles o bien en los hospitales.
Estas situaciones no siempre significan que un niño está sufriendo de negligencia o abandono. Los valores culturales, estándares de cuidado en la comunidad y la pobreza pueden ser factores que contribuyen a la situación.
“Hay muchos hogares donde se dice que no hay abandono, pero el abandono está desde el momento que la madre o el padre de familia no se ocupan del niño, por la misma condición de pobreza, eso ya es abandono”, refiere la licenciada Cándida Rosa Calderón, funcionaria de las Aldeas SOS.
La licenciada Cándida Rosa Calderón está a cargo de la ejecución del Proyecto de Prevención del Abandono Infantil y fortalecimiento de la familia, impulsado por las Aldeas SOS en barrios periféricos, creando una red comunitaria en la ciudad de Estelí.
Con el respaldo de las Aldeas, los pobladores han creado cinco Hogares Infantiles Comunitarios, atendiendo 86 niñas y niñas de dos a cinco años de los barrios Ronaldo Arauz, Oscar Turcios, Sandino, Los Ángeles y Camilo Segundo. Para el 2004 la meta es establecer 12 albergues con 200 niños.
LA VOZ COMUNITARIA
La pobladora Emigdia del Carmen Rivera Zeledón, desempeña el papel de educadora del Hogar Infantil Comunitario, en el barrio Ronaldo Arauz, atendiendo a 15 niños y niñas, entre ellos cuatro que sufrían abandono social.
¿Usted facilitó su casa para establecer el Hogar Infantil Comunitario?
–Yo facilité mi casa al conocer la problemática que hay en el barrio, donde muchas madres o padres de familias se han marchado a Costa Rica en busca de trabajo.
¿Al irse los padres de familias con quién quedan los niños y niñas?
–Quedan con sus abuelos, tíos o con otras personas que a veces los descuidan, no atienden a sus necesidades como la alimentación, salud, educación y recreación.
¿Cómo funcionan los Hogares Infantiles Comunitarios?
–Hay un comité de madres. En el Hogar Comunitario trabajan dos mamás que están en el desempleo. Una desempeña el papel de educadora y la otra prepara la alimentación.
¿Qué reciben los niños y niñas en el Hogar Comunitario?
–A los niños y niñas se les da el desayuno, refrigerio, almuerzo y merienda, mediante el respaldo de las Aldeas SOS, pero ahora estamos buscando el apoyo local.
¿Tienen condiciones materiales para atender el Hogar Comunitario?
–Las Aldeas SOS nos dotó de mesas, utensilios de cocinas, refrigeradora, cocina, muebles, colchonetas, material didáctico y otros materiales necesarios para el buen funcionamiento.
¿Participan los niños y niñas en actividades en al albergue?
–Claro que sí. Ellos ingresan a las seis de la mañana y salen hasta las cuatro de la tarde. Durante el día pintan, cantan y hacen otras actividades recreativas que son organizadas por la educadora.
¿Existen requisitos para el ingreso al Hogar Comunitario?
–Los requisitos de ingresos, son que las madres sean solteras, principalmente aquellas menores de 25 años, jefas de hogar, niños que vienen de hogar con problemas de violencia, madres que tenga un nivel académico debajo de tercer grado, algún niño que ejerció la mendicidad.
A mediano plazo, las Aldeas SOS tienen previsto en la ciudad de Estelí, la atención de unos 600 niños y niñas en los Hogares Infantiles Comunitarios, mediante el respaldo de instituciones y organizaciones no gubernamentales.