Carlos Martínez yCarol Munguí[email protected]
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Asesinados estaban con el narcotráfico
Carlos Martínez y
Carol Munguía
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Los asesinatos de cuatro hombres, dos en Bello Amanecer, Ciudad Sandino, y dos en Pasocaballos, Chinandega, el 25 de octubre y el 10 de noviembre, respectivamente, tuvieron como móvil el robo y en ambos casos las víctimas tenían conexiones con el narcotráfico, informó ayer la Policía.
El comisionado Orlando Aguilera, jefe de investigación de la Policía Nacional, dijo que los asesinatos contra los salvadoreños Hansy Rolando Espinoza Godoy, de 31 años, y Hermán Moisés Monilla Oreyana, de 36, en Bello Amanecer, fueron ejecutados por Andrés Salvador Galeano Díaz y Evert Castillo García, dentro de la casa de habitación que días antes habían alquilado.
Los supuestos criminales son originarios de Granada y están prófugos de la justicia, en Costa Rica.
Sin precisar la procedencia, el jefe policial informó que días antes del asesinato, los dos granadinos ingresaron al país con el objetivo de efectuar una transacción de drogas con los salvadoreños Espinoza Godoy y Monilla Oreyana, a quienes asesinaron.
“Todavía no hemos determinado en este caso si el móvil del doble crimen fue el robo de drogas o de dinero”, dijo Aguilera, porque las investigaciones continúan y falta determinar la identidad de los autores intelectuales.
El jefe policial aseguró que la situación fue distinta en el doble asesinato que se registró en Pasocaballos, porque lograron capturar a los presuntos autores del asesinato de Remberto Darío Olivas y su socio Jairo Fuentes Oviedo.
Los ejecutores serían César Augusto Bolainez Jirón y un sujeto sólo identificado como el “Flaco”.
El primero fue puesto a la orden de la Fiscalía junto a Denis Sánchez Jiménez y su esposa Adela Ordóñez, estos últimos en calidad de cómplices.
El móvil de este doble crimen fue el robo de 120 mil dólares que Darío Olivas traía esa noche, para hacer una transacción de drogas que les llegaría por el mar.