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MÉXICO.- Martín García Hernández pensó que si la ciudad no quería otorgarle un permiso para conducir un taxi, la Virgen de Guadalupe bien podía hacerlo.
Hernández se hallaba entre unos 60 conductores de taxis “piratas” que fueron detenidos el jueves en puestos de control policiales por no contar con licencia apropiada, informaron ayer los periódicos locales El Heraldo, El Universal y El Sol.
Como muchos conductores de esos taxis, García Hernández llevaba la fotocopia de un documento que tenía aspecto oficial y le permitía al parecer trabajar sin permiso de las autoridades. Pero, a diferencia de muchos de sus colegas, él apeló a un poder más alto: la Virgen de Guadalupe.
En la fotocopia se veía la imagen de la santa patrona de México, y las palabras: “La Virgen solicita a las autoridades pertinentes facilitar la circulación de este vehículo’’.
García Hernández dijo a periodistas en el sitio, que pagaba unos 120 pesos (11 dólares) semanales por los derechos del documento y por ser miembro de la Asociación de Conductores de Taxis de la Virgen.
“No somos piratas”, dijo al diario El Heraldo. “Somos personas que nos convertimos en taxistas por falta de trabajo y por necesidad. Somos gente honesta”.