Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
Lucio Gussetti, miembro del gabinete de la Presidencia de la Unión Europea, considera que la eliminación de las barreras arancelarias que se dan en los tratados de libre comercio deben ser bien analizadas en los países en los cuales pueden tener repercusiones negativas social y económicamente.
Si la eliminación de las barreras arancelarias que protegen a algunos sectores traen decisiones negativas el Gobierno y el Parlamento de cada país deberán analizar bien su exclusión y si concluye que las desaparecerá deben buscar mecanismos alternos, para que el impacto social de esta medida no afecte de forma dañina un región.
Gussetti considera que dentro de las opciones que los países tienen está la reconversión productiva o la creación de subsidios para que puedan aguantar las condiciones de los nuevos mercados. Así lo han hecho con varias regiones en Europa.
“La transformación en los sectores productivos poco competitivos es importante porque deben transformarse, pero esta modificación o cambio de actividades debe hacerse con un enfoque económico y con políticas flexibles. Nada rígido”, expresó.
Sin embargo, Gussetti considera que antes que los países como los centroamericanos se enrumben a las negociaciones de TLC con potencias económicas como la Unión Europea y Estados Unidos, es importante consolidar el proceso de integración regional, ya que así pueden trabajar mejor como un bloque económico.
“Los estados de América Central deben empezar con integración regional en vez de iniciar acuerdos de libre comercio bilaterales sea con Unión Europea o con Estados Unidos, porque es un punto difícil agruparse con otros países más fuertes, entonces lo que hay que hacer es crear fortalezas comunes, antes de abrirse ante regiones con más fuerza”, manifestó.
Dijo que para el caso centroamericano en donde actualmente se negocia un TLC con Estados Unidos es importante que se trabaje más de cerca en la integración regional porque sino se pueden tener costos sociales muy altos.