- Oficial de los antimotines
mató al joven al confundirlo con un ladrón
Elízabeth Romero [email protected]
María del Socorro Parrales, respaldada por un grupo de vecinos de su barrio, se presentó ayer ante el Distrito Tres de la Policía y después a los Juzgados capitalinos, para demandar que el sospechoso de haber disparado la bala que segó la vida de su vástago, no sea dejado bajo arresto domiciliar.
Sus vecinos temen que el sospechoso, identificado como Ernesto Eusebio Álvarez, obtenga libertad bajo fianza en vista que es un oficial de la Brigada Antimotines de la Policía Nacional. Se conoció que Álvarez fue detenido en León.
ABUSÓ DE SU ARMA DE REGLAMENTO
“Venía ebrio y como ellos así hacen, matan y tiran, y cuento acabado”, afirmó la mujer, tras señalar que “ni con un millón que me den, voy a reponer a mi hijo”.
La víctima se encontraba junto a otros amigos, en un lugar cercano a una de las calles de acceso al barrio por donde pasaba Álvarez en compañía de unos amigos, quienes lo habrían confundido con un ladrón, por lo que accionó su arma de reglamento.
“Matalo que esos son ladrones”, le habría dicho a Álvarez, a uno de sus acompañantes. “Entonces vino el hombre (Álvarez), se agarró el arma y le disparó a mi hijo, ya en el suelo le volvió a dar otro balazo”, relató la mujer que aún llora por la muerte de su hijo.
Vecinos del sector acompañaron a María Parrales para dar fe de que el muchacho asesinado no era ningún delincuente, como alegó el victimario.