- Este jovencito encabezará mañana una marcha para “motivar, sensibilizar y llevar una reflexión a cada persona sobre la importancia de cuidar con amor a sus pacientes”. Fue eso lo que le dio la vida a Juan Gaviota, tras sufrir un accidente, del que los médicos no le aseguraban la vida
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL / [email protected]
Juan Gaviota, un jovencito que casi pierde la vida en un accidente y quiere dar una lección de amor, protagonizará lo que ha dado en llamar “la terapia del amor”. Se trata de una marcha que emprenderá mañana con quienes le acompañen, prevista a arrancar en el puesto fronterizo de Peñas Blancas y finalizará en El Espino.
La caravana, hasta ahora de 75 personas, saldrá mañana a las tres de la tarde de la rotonda Jean Paul Genie, en Managua, para amanecer en Peñas Blancas y luego salir en la madrugada del domingo en una caminata de siete días que culminará en la frontera norte de El Espino.
La marcha surge dos años después de que el jovencito Juan Gaviota sufriera un grave accidente que casi le arrebata la vida.
Se ha previsto que esta marcha dure una semana y en esos días se recorrerán (caminando) distintos puntos del territorio nacional. “Que el evento sirva para dar el testimonio con un sobreviviente de pronóstico reservado, Juan Gaviota Palomo, ejemplo tangible de que antes del mejor tratamiento está la terapia del amor, el objetivo general es motivar, sensibilizar y llevar una reflexión a cada persona sobre la importancia de cuidar con amor a sus pacientes y evitar caer en conducta de abandono”, dice un texto elaborado a propósito de la realización de esta marcha.
TRANSMITIR UN MENSAJE DE AMOR
La marcha arrancará mañana a eso de las cuatro de la mañana, en el puesto fronterizo de Peñas Blancas y Juan Gaviota dará la orden de salida. En un primer momento se tenía previsto realizar esta marcha por toda Centroamérica.
“Hacemos la marcha para poder transmitir un mensaje: si tenés un paciente con pronósticos reservados, el amor es importante y lo queremos hacer (transmitir el mensaje) juntando amor de todo el mundo que nos quiera acompañar a realizar esa travesía de frontera a frontera”, comentó el señor Juan Luis Palomo, padre de Juan Gaviota.
Dijo que “a partir de la experiencia vivida con mi niño Juan Gaviota, la mayor reflexión que deseamos compartir con todas las personas que deseen participar o apoyarnos en este evento, es sobre el amor”, indicó.
GAVIOTA QUE ALZÓ VUELO
El 15 de agosto del 2001, Juan Gaviota, que en ese entonces tenía 13 años de edad, tuvo un grave accidente de tránsito. El jovencito había decidido acompañar a un grupo de trabajadores en el traslado de muchas perchas de hierro.
El camión entró a muy alta velocidad en una rotonda justo en la entrada de Managua y la carga, que no había sido amarrada, se resbaló junto con Juan.
Juan sufrió un trauma craneoencefálico severo que lo mantuvo en coma por varios días. El pronóstico de salud era reservado.
“Luego de doce días de coma estuvo 30 días más en el hospital y cuando lo sacaron él estaba prácticamente en estado cuadrapléjico: no tenía ninguna sensibilidad en el cuerpo, no abría los ojos, no tragaba…”, comentó el padre de Juan, el señor Juan Luis Palomo.
Palomo considera que la mejoría de su hijo se logró por el empeño y el amor de su familia, aparte de la buena atención que algunos doctores brindaron a Juan Gaviota.
Muchos doctores consideraban que la recuperación de Juan Gaviota sería lenta y tardía, pero después de dos años este joven va a la escuela, es independiente y las secuelas que tiene producto de aquel brutal accidente son muy pocas.