Sukia

Vicente Maltez Montiel Estudié el fenómeno salud-enfermedad de la costa Caribe en un postgrado que aprobé en la UCA, impartido por el doctor Germán Romero. El tema de mi monografía fue el sukia como chamán de esos territorios. Tienen razón de decir que lo que se necesita en situaciones como las enfermedades mentales en Raití, […]

Vicente Maltez Montiel

Estudié el fenómeno salud-enfermedad de la costa Caribe en un postgrado que aprobé en la UCA, impartido por el doctor Germán Romero. El tema de mi monografía fue el sukia como chamán de esos territorios.

Tienen razón de decir que lo que se necesita en situaciones como las enfermedades mentales en Raití, es un sukia. Los miskitos aplican en sus vidas un peculiar sincretismo: cuando tienen una lesión o enfermedad cuyo origen creen terrenal, van al centro de salud, pero si consideran estar afectados por fuerzas sobrenaturales, embrujos o envenenamientos, solicitan la presenciad del sukia, que es el chamán, el adivinador, la conexión en la tierra con los poderes celestiales.

El sukia cura con piedras del río, espíritus de animales, corteza de árboles, humo de su tabaco y hasta pociones. La ceremonia de “desenterramiento del veneno” que ha perjudicado una casa o una aldea conduce al restablecimiento de la paz y el bienestar. Él trabaja en terreno sugestionable, en gente que cree y respeta.

Los equipos de salud mental del Minsa deberían estudiar a profundidad estos episodios de afectación colectiva de la conciencia y ofrecerles alternativas terapéuticas, utilizando en primer lugar lo que es más creíble para las etnias de nuestro país, según el enfoque antropológico social.

La transformación de las condiciones socio-económicas y culturales siguen siendo una asignatura pendiente en saldo rojo para los gobernantes.

Médico y profesor de Medicina Interna

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